Vertebral

La Línea Verde

Se lo dije a Mónica Rentería (la directora de la Línea Verde el viernes pasado) luego de que “suplicó” a los jóvenes usuarios de este lugar de esparcimiento deportivo y cultural, no dañar las instalaciones: “El dinero con el que se construyó (la Línea Verde) no salió de la bolsa de Miguel Riquelme, ni de los diputados que concretaron la aportación de fondos federales... Ese dinero salió de nuestros impuestos, y me parecería una burla atentar contra la misma ciudadanía”. 

La Línea Verde es una réplica de la construida (algunos años atrás) en Aguascalientes, desafortunadamente la absurda partidocracia mexicana ocasionó que ese mismo concepto hidrocálido se convirtiera en un “elefante blanco”.

Una administración, “así nomás” decidió no darle continuidad a este proyecto de proximidad social. Qué pasará cuando Miguel Riquelme deje su puesto vacante ¿A su sucesor le interesará la Línea Verde? Es más, el nuevo alcalde estará convencido de que un desarrollo urbanístico de este tipo, abonará al tema de seguridad a través de técnicas de prevención del delito o simplemente correrá la misma suerte que el de Aguascalientes. 

Lo mismo podría ocurrir con el complejo cultural y deportivo La Jabonera o con la Unidad Compresora, donde no solamente están comprometidos recursos de origen público, sino que existen voluntades de los tres órdenes de gobierno y un meticuloso y estricto procedimiento para su implementación. Los habitantes de las colonias Sección 38, El Oasis, Quintas La Merced, Residencial del Norte, Villas de la Hacienda, entre otras, deben saber que el valor de sus propiedades aumentó en plusvalía debido a este proyecto, así que están llamados a convertirse en férreos guardianes de La Línea.

Los padres de familia (sin lugar a alegatos “mochos”) deben exigirles a sus hijos que cuiden los espacios y la autoridad debe destinar cierto grado de vigilancia, al menos en lo que los adolescentes y alguno que otro inadaptado adulto joven, se acostumbran a ver a los uniformados en los recorridos. 

En las siguientes elecciones de Coahuila, nosotros como representantes de los medios de comunicación debemos cuestionar a los candidatos a alcalde de Torreón sobre su proyecto, no solo de mantener sino de “crecer” los espacios antes mencionados. 

Deben hacer un compromiso ante las cámaras (aunque después esos dichos les valgan un “reverendo cacahuate”) sobre la permanencia y trascendencia de esos espacios. 

Se trata de un esfuerzo compartido, al menos así lo define Jorge Melguizo, el ex ministro de Cultura de Medellín, Colombia quien asegura que: “El gobierno debemos ejercerlo todos, no dejarle el paquete a las autoridades, de lo contrario fracasaremos como unidad social”.

Así que “manos a la obra”, ya que esa inversión no solamente es económica, sino que la actividad lúdica que ofrece la Línea Verde es un apartado para evitar que, algún día, regresemos a aquellos tiempos aciagos en los que, de pronto, nos vimos perdidos. 


angel.carrillo@multimedios.com