Vertebral

En Lerdo no hay “manotazo” sobre la mesa

Cuando un gobernante cree que sus acciones, decisiones y proceder deben trascender más allá de las `paredes de su despacho, tiene que recibir un llamado de atención por parte de su equipo más cercano... Ese comportamiento conduce solamente a un camino, el del fracaso y la antipatía general. Conocí a Luis de Villa, el alcalde de Lerdo, en el marco del proceso electoral que lo llevaría al triunfo en 2013. Fue buena la primera impresión que me generó, un académico y funcionario público con experiencia en temas educativos, como alcalde de Ciudad Jardín... sonó prometedor. En términos prácticos, no estoy capacitado para evaluar el desempeño gubernamental de Luis de Villa, los índices de competitividad e indicadores sociales habrán de juzgarlo , sin embargo, hay acciones que hablan por sí solas y pueden generar parámetros cualitativos. Hace un par de días, le pedí a los productores de Telediario que se comunicaran con Teresa González, directora del Instituto de la Mujer en Lerdo para que le extendieran una invitación a los viernes de “Cantan porque cantan”, ella aceptó. Luego, me llamó para comentarme que Clara Mayra Zepeda (directora de Atención Ciudadana) quería asistir a la entrevista con ella y luego a “echarse un palomazo”. Le dije la verdad: No me interesa entrevistar a Clara Mayra, quería entrevistarla solamente a ella. Al final del día hubo un ultimátum, por órdenes de Luis de Villa o Clara Mayra acompañaba a Teresa a la entrevista o no iba ninguna... Ninguna entonces, no estoy acostumbrado a atender instrucciones que no vienen de los directivos de esta empresa. Indagué con personas cercanas a la administración, coinciden en que “la grilla está dura, unos contra otros como perros”, desde los funcionarios de primer nivel hasta los de “mero abajo”. Los más cercanos al presidente municipal le hablan al oído, consiguen que se ensañe con ciertos miembros de su equipo. Triste es que el alcalde dé nota por sus barullos emocionales y no por el buen manejo de las finanzas o por la puesta en marcha de obra pública. La grilla es natural entre los miembros de un grupo y se produce por la ausencia de autoridad, cuando un líder percibe riesgo en el desarrollo de un proyecto a causa del encono entre sus integrantes, está obligado a dar un “manotazo” sobre la mesa para poner orden... Ahí nadie ha dado uno. Cuando Roberto Carmona culminó su gestión pensé: Las cosas en Lerdo no pueden ir peor, y... 


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