Vertebral

Laguneros e Israelitas, la analogía del padre Vázquez

El viernes pasado me encontré con el sacerdote católico Ricardo Vázquez de los Santos, un hombre joven dedicado a Dios, por su perfil, seguramente el próximo encargado del área de comunicación social de la Diócesis de Torreón.


Con él se habla de todo, de teología, de historia, de sexualidad, de los problemas que enfrenta la iglesia y las terribles prácticas de algunos sacerdotes (aquí mismo en La Laguna), que terminan por envilecer la verdadera inspiración de una religión.


Entre otros temas hablamos de algunos pasajes bíblicos como el libro del éxodo: Aquel que narra la liberación del pueblo de Israel del yugo egipcio. Moisés fue el encargado de guiar al pueblo de Dios a “la tierra prometida”.


Egipto se separa de Israel por 590 kilómetros aproximadamente, algunos estudios revelan que un millón 800 mil  personas abandonaron la esclavitud para conocer otros estilos de vida en el lugar en el que Moisés aseguró que Dios los bendeciría.


590 kilómetros es, más o menos, la distancia entre Torreón y Monterrey, se hacen 4 horas, cuando mucho cinco en coche, cuánto tiempo les hubiera llevado a pie...
Un mes, dos, un año cuando mucho. Hicieron 40 años, caminaron en círculos por el desierto, por qué: “Por todo”,  jocosamente narra el Padre Vázquez.


“De perdido en Egipto teníamos cebollas, aquí no hay nada qué comer”, entonces Dios les envió el maná, “No tenemos agua”, Moises tocó, con su báculo, una roca y brotó el agua... Se quejaban de todo, todo les hizo mella, todo era un problema, el resultado: 40 años caminando en el desierto, muchos no vivieron para ver la tierra “donde brotaría la leche y la miel”.


Ojalá que a los laguneros no nos pase lo que a los Israelitas cuando salieron de Egipto, ojalá que por nuestra eterna posición separatista y talante soberbio no se nos trunque la senda al progreso, ojalá que el egoísmo no se convierta en un vendaje que nos cubra los ojos como para atrasarnos 20 o 30 años en el camino al desarrollo, ojalá que los gobiernos se solidaricen con la sociedad para que juntos logremos volver al Torreón de mitades del siglo pasado. El camino es recto, está trazado, depende de nosotros seguir en él o detenernos a quejarnos.


angel.carrillo@multimedios.com