Vertebral

Hágale cuentas

“No vamos a permitir que nos quiten el patrimonio estos cabrones”, gritó José Guadalupe Barrios, el autoproclamado líder social en la Alameda Zaragoza ante unas 500 personas, luego de que la autoridad instalara operativos para retirar de la circulación a automóviles que no podían comprobar su legal estancia en el país. Me pregunto, quiénes son “esos cabrones”: La Secretaría de Hacienda, el Gobierno Federal, el Estatal, el Municipal. Todas las razones me quedan claras: La cada vez más apremiante economía familiar, la falta de oportunidades laborales, la inseguridad, todas podrían estar justificadas, sería la autoridad (en todo caso) la encargada de evaluar la aplicación de la ley, retirar los autos o no. Lo que no queda claro es por qué la ciudadanía tiene que pagar por unas placas en cualquier organización social, si las láminas, engomados y documentos que emita ésta, poseen el valor de un “sorbete”, en todo caso, mandemos al diablo a la Secretaría de Finanzas y cada quién imprima su fotografía en un par de placas, con un número y circulemos por la ciudad sin problemas. Me parece que se trata de un negocio redondo. La propia Organización Nacional para la Protección del Patrimonio Familiar (ONAPPAFA) cuenta con un padrón de más o menos mil automóviles, de 600 pesos (promedio) por coche, estarían embolsándose algo así como medio millón, más el “segurito” anual de cuatro mil pesos... Hágale cuentas, y todo para qué, para que desde la Cámara de Diputados, los mismos legisladores nieguen la posibilidad de una regularización. Pero no todo es responsabilidad de esta clase de organizaciones que lucran con la necesidad de las familias, la autoridad tiene también su parte de culpa: Qué diablos hace un tránsito municipal pidiendo al conductor de un carro ONAPPAFA la actualización de las placas con la fotografía del profesor Barrios en ellas. Definitivamente creamos confusión, por una parte anuncian los gobiernos estos decomisos y por otra parte los encargados de operar las instrucciones hacen lo que les viene en gana. Negocio redondo insisto, de lo contrario no existiría el nivel de disputa que hay en la familia Barrios Nuñez, en este momento simplemente los afiliados a ONAPPAFA no saben a ciencia cierta quién es el líder de la marca. Por una parte, tenemos a un hombre obsesionado con el dinero y el poder como José Guadalupe Barrios y por la otra, a su hermano junto con ocho trabajadores que demandaron al profesor por haberlos despedido injustificadamente, ellos al parecer ganaron un proceso jurídico y un juez les otorgó como pago, la autoridad de la marca, en terrenos como éste no existe certeza, nada más hay un ganador, juzgue usted quién. Y cuando hablo de un “ganador” lo escribo  literal, hay millones de por medio.  



angel.carrillo@multimedios.com