Vertebral

¿Entonces? Gana la soberbia Juan Noé

Por fin alguien del círculo rojo de la cultura de La Laguna lo dijo, lo dijo bajo conocimiento de causa y con una trayectoria seria en este gremio: ¿Qué fenómeno está experimentando nuestra región en materia cultural? Creo que el de la práctica de uno de los siete pecados capitales: La soberbia. Todos los que se presumen cobijados bajo el título de “promotor cultural”, sienten que poseen el báculo de la verdad, la sabiduría, el poder de las letras, la antropología, la historia y las bellas artes en las manos.  Juan Noé Fernández en su columna publicada ayer en estas mismas páginas (http://www.milenio.com/firmas/juan_noe_fernandez_andrade/entonces_18_342745724.html) se cuestiona la manera en la que se ejerce la administración de la cultura en la Comarca Lagunera, asegura que ninguno de los protagonistas dialoga con otros, ninguno tiende puentes de comunicación, se critican, se despedazan con insultos elaborados, elegantes y por si fuera poco, se meten “la pata” para joder al otro. No podemos pretender que se sienten en una mesa, con música de trova cubana y tomados de la mano se pongan de acuerdo en cómo deberían funcionar las políticas culturales en nuestra comunidad, a lo más que debemos aspirar es que desarrolle, cada una de esas mentes, proyectos creativos, desenfadados e innovadores que operen de forma individual, que cada uno de esos programas busque segmentos de población que no incidan con otros... Pero no, todos los “iluminados” quieren ser los poseedores del destino general de la cultura en La Laguna.  Hace algunos días, Renata Chapa renunció a su cargo como directora del Instituto Municipal de Cultura en Torreón, dicen que se peleó con muchos líderes intelectuales, que sus métodos no eran precisamente tersos y que no tendió líneas de acción con otros “clanes”. Lo cierto es que coincido completamente con lo que seguido Renata repetía: La cultura es el conjunto de conocimientos, ideas, costumbres y tradiciones que caracterizan a un pueblo, la cultura pues, no es elitista, no tiene reyes o reinas, nunca debe ser discriminatoria,  todos tenemos cabida, sin embargo, en La Laguna no se practica así. Mi querido Juan Noé, en tu columna mencionas nombres de representantes de movimientos culturales, pero no tomas en cuenta a los “grilleros” de la cultura, aquellos que han leído dos o tres libros de poemas, uno de sociología, han visto dos películas francesas y se sintieron identificados con el movimiento #yosoy132, a esos que les importa “un comino” el beneficio general de las políticas culturales de los gobiernos, aquellos que nada más quieren sacar “raja” de los recursos etiquetados para este fin. En esos zánganos, también recae la responsabilidad de la situación que planteas en tu artículo. 


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