Vertebral

En Coahuila, las cosas se “cuecen aparte”

Ricardo Anaya, el Presidente del Comité Ejecutivo Nacional del PAN, jugó muy peligroso y mal le salió. Probablemente quiso aplicar la misma fórmula que usó durante la pasada elección (2016), en la que resultaron triunfadores siete (ahora) gobernadores que su partido abanderó, pero nunca, nunca se imaginó que en Coahuila las cosas “se cuecen aparte”.

Quisieron aplicar el mismo método “democrático” que usaron en otros estados, las encuestas, las mediciones de popularidad, los sondeos con las bases y la militancia, en fin… Para qué se hacían tontos, desde el inicio debieron considerar que Guillermo Anaya es un “candidato” que ha estado en campaña (igual que el ahora Gobernador de Durango, José Rosas Aispuro Torres) al menos seis años. Fue Alcalde de la ciudad, Diputado Local y Federal y (por si fuera poco) compadre del mismísimo Presidente de México (en funciones en ese entonces) Felipe Calderón. A los demás (Silvia Garza, Isidro López, Marcelo Torres, Gerardo García y Luis Fernando Salazar) los “cilindrearon”, les hicieron creer que estaban en “la puja”, que cualquiera de ellos podría aventajar a Anaya… nunca.

Pero “no contaban con la astucia” del Hooligan, Ricardo Anaya subestimó a Luis Fernando y caro lo pagó. Luis Fernando, días antes de que “la permanente” diera su veredicto, supo que no era “el bueno” y lanzó sendos mensajes de desprestigio (en redes sociales) en contra del líder máximo del blanquiazul, lo tildó de traidor, de que promovía prácticas corruptas dentro del partido, que los “dados estaban cargados”, y a partir de ahí fijó su postura, ahora en Youtube (por si alguno dudaba que Luis Fernando los había escrito –por aquello de las hackeadas- lo hizo de viva voz en la plataforma digital), se refirió a tres puntos específicos (por cierto, he querido hablar con Luis Fernando desde entonces para cuestionarlo sobre sus dichos, pero no he tenido suerte):

“Primero, rasuraron todas las preguntas de la encuesta que revelarían aspectos negativos de los aspirantes”.

Pregunta: ¿A qué aspectos negativos se refería y estos mismos aspectos a qué personaje pondrían en jaque?

“Segundo, Se autorizó un método de evaluación que hizo un aspirante apócrifo que ni siquiera compitió”.

Pregunta: ¿Quién es ese “aspirante apócrifo” y qué no se supone que el método de evaluación lo avalaron los seis contendientes en un consenso firmado?

“Tercero, se registraron para la encuesta aspirantes apócrifos, inelegibles porque no se separaron de su cargo y lo anterior diluyó el resultado de la encuesta”.

Pregunta: Seguramente se refiere a Silvia Garza y a Gerardo García, pero ¿Por qué no señaló esas dos “anomalías” cuando se cerró el periodo de separación de cargos?

Ahora Ricardo debe afrontar lo que “cocinó aparte”, Luis Fernando subió al escenario a sus “cuates” Senadores para apoyar su rebelión (Roberto Gil, Ernesto Cordero, Javier Lozano, Salvador Vega Casillas, Jorge Luis Lavalle y Héctor Flores) los seis, piden que el proceso de selección vuelva a desarrollarse, aprovecharon la ocasión para irse encima de Ricardo y de paso todos contribuyeron para evitar que Anaya hiciera pre campaña, porque si hubieran abierto el registro, Luis Fernando se hubiera “colado”. 


angel.carrillo@multimedios.com