Vertebral

Christopher y Michelle: El recuento del quebranto

Han transcurrido diez agónicos años desde que Silvia Stephanie Sánchez Viesca-Ortiz fue sustraída de su casa. Tenía apenas 16 y al pasado cinco de noviembre tendría 26 años. Todos conocemos la historia desde sus inicios, Silvia, su madre se encargó de gritarla a los cuatro vientos, clamó desesperada ante la sociedad, ante los medios de comunicación, instancias de gobierno, pero nada, no obtuvo ninguna pista certera que la llevara a encontrar a su hija menor. Hace algunos días y a propósito de esta funesta fecha para la familia de “Fanny” tuve la oportunidad de entrevistar al matrimonio formado por Don Oscar y Doña Silvia, no había más gesto en sus rostros, que el de unos padres cansados de buscar en todos los sitios a los que los rumores los han llevado, desgastados física y económicamente. Lo perdieron todo en sus intentos por ubicar a su hija y en el recuento del quebranto aparecen los hermanos de Fanny: Christopher y Michelle.Los dos hijos más grandes del matrimonio Sánchez Viesca-Ortiz nunca pudieron recuperarse del asalto y tampoco de la atención que sus padres invirtieron en investigar más y más. ¿Injusto o no? le pregunté a Doña Silvia fuera de cámaras, el cuestionamiento la quebró, está consciente de que tuvo que sacrificar la atención que necesitaban Christopher y Michelle para dedicarse en cuerpo y alma a la localización de la joven.  Resulta estremecedor verlos a todos con esa peculiar aceptación de su destino, estremece verlos recrear el día, la hora, la ropa que traía puesta, los dos pesos que le pidió a la mamá de su amiga para el camión, los perros que ya no la olfatearon en un tramo de la calle 28. En un momento de la entrevista, todos lloran, la extrañan seguramente... “Qué le diría a Fanny si la viera en este momento Don Oscar”, le pregunté casi al finalizar la charla, el padre atribulado pensó un momento y con la voz apenas perceptible contestó: “Perdóname hija por no haberte encontrado, perdóname por no haberte buscado bien y más” y ahí se quedó, encogido de hombros... Rápidamente Doña Silvia le frota la pierna, ella le hizo saber que siempre estuvo ahí, con él. Quién tiene la responsabilidad en esta historia: Los captores, los padres de Fanny, las autoridades, los medios de comunicación, la sociedad que permitió que el crimen se enquistara en sus entrañas, quién. Lo cierto es que esta familia sufre día con día, la familia no olvida. “Pregunta injusta Doña Silvia” ¿Nunca se han imaginado que en el lugar en el que se encuentre su hija, ella esté pensando en que todo está bien y que no le interesa regresar? Ella contestó de inmediato: “Sí, probablemente, pero eso nunca lo voy a saber con certeza, a ella se la llevaron a la fuerza y eso me dice que debo seguir buscando para averiguarlo”.Solidariamente al grupo VIDA . 


angel.carrillo@multimedios.com