Vertebral

Casual... expiando culpas

Definitivamente en un punto (aunque sea uno) coincido con el profesor José Guadalupe Barrios, el líder de Onappafa: Los automóviles chuecos ingresan al país, no por aire, ni por un subterráneo... Hay que ser claros y decirlo, las autoridades fiscales o aduaneras no están colaborando con los estados para reglamentar la introducción de coches extranjeros al territorio mexicano. Las malas prácticas de las autoridades de la Administración de Aduanas han derivado en que se genere una extrema confusión en los lineamientos que habrían de aplicarse en la importación de los denominados ‘chocolates’. Pero ese no es el punto que ocupa mi atención en esta columna, mejor dicho el tono de esta colaboración va orientado a expiar culpas. Y es que seguimos inmersos en una maraña de cables cruzados de desinformación, seguimos creyendo en personajes populistas, que lejos de buscar el bien social, obedecen a intereses económicos. Lo han dicho en muchas ocasiones las autoridades estatales e incluso federales: No tienen ninguna validez, los documentos que expiden las organizaciones sociales como Onappafa, Frian, Fedepafa y demás, al momento de amparar la legal estancia de un vehículo extranjero en México, es decir, estaríamos desembolsando 200, 400 o 600 pesos inútilmente, a fin de cuentas los operativos están dirigidos a los autos ‘chocolate’, no a los que carezcan de un registro en las organizaciones antes mencionadas. Es lindo el discurso de que el dinero que los líderes de estos grupos recaudan, por concepto de ‘plaqueo’ y registro se destina a obra social en escuelas. Lo cierto es que si no fuera negocio, ellos no habrían permanecido durante años peleando las mismas causas, enfrentando conflictos internos innecesarios. Lo dije ayer en el programa Cambios: Por favor, no se deje engañar por gente malintencionada, que codicia su propio beneficio, si usted decide ingresar un vehículo extranjero al país, hágalo, finalmente si las autoridades se lo decomisan o no, lo último que tomarían en cuenta es si está afiliado a cualquiera de estas organizaciones, ahí está el punto en el que tanto he insistido. En ciertos momentos no estoy de acuerdo con las autoridades en los pagos de determinados impuestos o en acatar alguna norma asentada en un reglamento, pero qué se le va a hacer. Esos preceptos están perfectamente regulados y ni hablar, hay que aceptarlos, el hecho de desviar el camino y pasarse las leyes por ‘el arco del triunfo’ nos ha costado mucho como país, en muchos sentidos, en el de la seguridad, en el de la corrupción, en el desprestigio de la clase política. Ya es hora de que asumamos lo que a los gobernantes les toca hacer, así mismo los derechos y obligaciones que nos asisten a nosotros como sociedad. 


angel.carrillo@multimedios.com