Voces Ibero

Asume tu responsabilidad

Ha pasado poco más de una semana de las elecciones intermedias en México en la cual se eligieron diputados federales, gobernadores y presidentes municipales en distintos estados de la república. Aparentemente el país está en calma, en paz, al menos así nos lo quieren mostrar los gobernantes y principalmente los medios de comunicación nacionales.

Sin embargo, el país está herido, con profundas llagas que no terminan de sanar y mucho menos dan signos de pronta recuperación, los ciudadanos de a pie, el ciudadano común, se siente defraudado de lo acontecido en las pasadas elecciones y no necesariamente porque el partido, personaje o candidato en turno no haya obtenido la mayoría de votos, más bien es por el nuevo desencanto de todo el proceso electoral.

Basta con darse una vuelta a los cafés, a los estanquillos, en las plazas comerciales, a los centros de trabajo, en las reuniones familiares o en los encuentros con los vecinos para que el tema salga a flote y se manifieste la desilusión, ya que las esperanzas en el nuevo árbitro electoral eran muchas y al parecer de la población, le quedó muy grande el paquete.

Comenzando con los altos presupuestos que se llevan los partidos, así sean los denominados chicos, pasando por las vacías y costosas campañas electorales que de poco sirven, sin dejar pasar la intervención del gobierno federal al anunciar la suspensión de la evaluación docente, atropellando la Constitución, para que unos días después de la elección dar marcha atrás y dejar todo como antes, pasando por las sospechas de fraudes y artimañas que los partidos políticos atribuyen a sus contrincantes y finalmente por los resultados que para muchos fueron contradictorios al sentir popular.

México está muy lejos de ser una democracia ejemplar, el camino por recorrer aún es largo y quizá algunos de nosotros no la veremos llegar, sin embargo, no todo es culpa de otros, no busquemos culpables en el gobierno, los partidos políticos, las instituciones electorales o los propios políticos, seamos nosotros mismos quienes asumamos la responsabilidad de lo que nos toca hacer como mexicanos que pregonamos amar a nuestro país; por principio de cuentas que hayamos salido a votar el día de las elecciones, y asumir nuestro papel de padre, madre, hermano, hijo, compañeros de trabajo, vecino, etcétera, en pocas palabras asumir nuestro ser mexicano y cumplir y hacer cumplir la ley siempre, sin concesiones personales.

Ese día México comenzará a cambiar y sin duda no volteará jamás a ver hacia atrás. 


andres.rosales@iberotorreon.edu.mx