La prueba del ácido

Todavía no bajen la cortina

Inician los tiempos de despedidas en el mundo de la política, sobre todo en el plano estatal. El gobernador Miguel Márquez rindió su Sexto Informe de Gobierno, hizo el balance, ofreció números, destacó logros y reconoció pendientes en medio de un ambiente de que todo llega a su fin.

Algunos podrían pensar que nombrado al que va a ser su sucesor, el precandidato Diego Sinhue Rodríguez Vallejo ( a quien le falta el registro oficial), sería momento de bajar la cortina de la administración estatal.

Para algunos es momento de ligar trabajo en la siguiente administración y andan movidos en lograr el conecte que les asegure la chamba seis años más y están descuidando sus labores actuales.

A nivel municipal también hay muchos que ya están inmersos en las labores del próximo brinco, hacia el sueño de un nuevo trabajo, ya sea de elección popular o mediante una designación para dirigir un despacho.

La chamba actual puede esperar, primero lo primero, y es asegurar el pan de sus hijos. Es momento de buscar perpetuarse en la nómina oficial, que para eso son el partido dominante en tierras guanajuatenses.

Vivir fuera del presupuesto es un error, como decían en las altas esferas priistas en los tiempos de la aplanadora tricolor, aunque para los revolucionarios Guanajuato es una tierra hostil, en muchos de sus municipios.

Esas son las presiones a las que están sometidos los políticos que detentan el poder en estos momentos, hay que mantenerse o abrir nuevos horizontes, pero nunca fuera de la jugada.

Los políticos están ocupados en otras cosas, aunque la ciudadanía enfrenta problemas cada vez más alarmantes, como la creciente inseguridad.

Esos son los pendientes que deben ser atendidos por los funcionarios, estatales o municipales, y urge que le den respuesta a quienes los eligieron.

Ya son varios los llamados del gobernador Miguel Márquez y del secretario de Finanzas estatal, Juan Ignacio Martín Solís, a los funcionarios estatales y a los alcaldes de los 46 municipios a cerrar fuerte y poner orden en casa antes de entregar sus administraciones.

andres.amieva@milenio.com