Columna invitada

El nuevo modelo de calandrias

El martes "se dio" a conocer (a los televidentes que cuentan con televisión por cable) el "nuevo modelo" de calandria; ese que desde el año pasado autoridades tapatías habían anunciado que ya estaba listo; aunque siguieron sin dar fecha exacta para el retiro de los caballos.

Soy activista y desde hace muchos años he procurado que se respeten los derechos de los animales y cese su explotación; sin embargo, no festejo el proyecto presentado ayer.

Si bien se le dio al presidente municipal la publicidad internacional esperada. No presentó un proyecto con base en trabajo real; como se pudo ver, aun no existe una norma de gestión del proyecto, no presentaron documentación en la que conste como fue progresando ese proyecto, quienes aportaron y como llegaron a ese modelo; únicamente llegaron a solicitar a Martín Vaca de la serie de televisión de Discovery Channel Mexicánicos a que hiciera una modificación de un vehículo, que por cierto le quedó excelente; pero no es la manera en la que se deben gestionar proyectos gubernamentales con el uso de recursos públicos. ¿O acaso Martín Vaca puso todos los recursos? Con el prototipo de calandria, no existe un modelo de gestión y viabilidad del proyecto, es decir, no hay planificación para que el proyecto sea real, pues no estimaron (fuera de cámaras y show) la viabilidad financiera y recuperación de recursos.

Con camionetas Nissan 2017 que cuestan aproximadamente 250,000 pesos, sin contar lo que va a costar la modificación de cada una para convertirla en calandria, quizá un mínimo de 75,000 pesos más 2,500 pesos de registros en la Secretaría de Movilidad (todo vehículo motorizado debe tenerlo) esto multiplicado por 55 calandrias que actualmente circulan son 18´012,500 pesos que tendrá que pagar un gremio que hoy justifica el uso de caballos por su carencia de recursos.

No tienen una visión real a futuro de esos nuevos carruajes de lujo para poder ser rentables y autofinanciarse del pago de los inconscientes turistas que hoy los usan.

El municipio cuenta con un Reglamento Sanitario de Control y Protección a los Animales para el Municipio de Guadalajara que es letra muerta, pues no se respeta; aun cuando su artículo 46 lo prohíbe, las calandrias circulan sin placas por avenidas de alta velocidad, con las consecuencias como la del 28 de abril pasado en la que un caballo desbocado se lesionó dañando una unidad de transporte público, con el daño económico que eso representa y a la vista de las autoridades, que al parecer ni conocen el reglamento que deben hacer cumplir y por el contrario, toleran el incumplimiento del mismo por desconocimiento o por falta de interés; cualquiera de las dos situaciones sumamente graves.

Habrá que esperar si esto de la "presentación de proyecto", sólo fue para que el presidente se hiciera publicidad o si cuenta con todo el respaldo logístico y un proyecto real con recursos suficientes que aterrice en realidad el urgente cambio de tracción de sangre, por vehículos de motor.

Como aún sigo con muchas dudas yo no festejo.

Abogada animalista y activista