Hurgar con catalejos

¿Y los dramaturgos?

Los ideales democráticos de la sociedad moderna han elevado el derecho  a la educación al rango de garantía individual, pero la  proclividad de las  élites a monopolizar el conocimiento  no ha desaparecido.

En los círculos literarios sigue habiendo mucha gente obstinada en exagerar la complejidad  de sus disciplinas para crear feudos impenetrables.

¿Sería imaginable la antigua epopeya homérica o una tragedia griega protagonizadas por héroes míticos superiores a las persona reales?

Me lo pregunto, por que “quienes vemos la luz oblicua del sol poniente”, sabemos que la escritura, además de poseer una depurada técnica para el uso de figuras literarias y la elección de palabras justas, responde a los valores de su época.

La literatura jalisciense ha tenido a través del tiempo muchos avatares, determinados por las circunstancias mismas del desarrollo cultural de nuestro estado y por los eventos políticos que en su momento han propiciado una mayor o menor apertura a la publicación de sus escritores.

Me parece que no está de más poner el acento esta forma de relación pues la capacidad para las ediciones marginales  de dialogar activamente sobre el arte literario define una postura ideológica y las condiciones de nuestro estado en son muy diferentes a aquellas que dieron origen a las revistas marginales de fines del siglo pasado.

No es fácil definir que es una revista marginal. Pero en Guadalajara cobran importancia, aunque no lo parezca, porque los diarios locales abandonaron los suplementos culturales que aparecían semanalmente y curiosamente las ediciones marginales hacen atractivo el arranque y difícil la continuidad de los escritores en el mundo de la literatura.

Gabriel Zaid en la antolometria de la asamblea de poetas jóvenes de México publicó el nombre de Veinticinco revistas marginales de Guadalajara y con todas las reservas del caso afirmo: “Guadalajara es la única ciudad que parece actuar como polo de desarrollo literario”.

Y efectivamente hasta ahora es sumamente fácil publicar en revista de jóvenes o para jóvenes; menos fácil pero no tan difícil, publicar libros en editoriales nacionales y  parece haber una gran cerrazón de grupos editoriales para publicar autores jaliscienses.

De ahí la felicitación grande a Ricardo Yáñez por la reciente aparición de su obra completa en la editorial del Fondo de Cultura Económica, aunque se extraña una nota editorial que nos acerque más a la obra de este autor.

Por ahora el interés central de los escritores jaliscienses está en la poesía, pero no olvidemos que también existen autores dramáticos como Hugo Salcedo que ha dado brillo a las letras jaliscienses  en  las últimas fechas.

Hugo Salcedo es la excepción que confirma la regla, los dramaturgos jaliscienses gozan de buena salud, pero de contados lectores.  

nevladitos@hotmail.com

http://twitter.com/aaperezcas