Hurgar con catalejos

“Round de sombra”. Segunda parte

El discurso ciudadano, el de los hombres y las mujeres comunes, describe el malestar ocasionado por algunas diferencias de la democracia liberal. El escenario distópico que obliga a poner especial énfasis en los saberes de las ciencias sociales: la llegada de la sociedad democrática de masas,  provocó que el Estado no funcione del todo bien en su obligación de ofrecer servicios y bienes sociales; particularmente en el sector cultural.

Entiendo la dificultad de encontrar respuestas a los problemas complejos, pero lo que no me explico es la ausencia de los funcionarios en las áreas de sus responsabilidades para el buen funcionamiento de la vida institucional del Estado.

Falta respeto a las normas, (de hecho el legislativo no ha generado los reglamentos),   lo que provoca en rigor, que las instituciones sean un concepto vacuo, pues funcionan más para descartar a la política, que para agregar a los diferentes; esto particularmente en el sector cultural de nuestro Estado donde el Consejo Estatal para la Cultura y las Artes, la Comisión de Cultura del Congreso del Estado, y la Secretaría de Cultura, hacen oídos sordos a las recomendaciones de la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Jalisco, y continúan en su terquedad, cavando la tumba de la Orquesta Filarmónica de Jalisco, por la distopía o antiutopía, tener una orquesta que respete a los músicos jaliscienses y a los mexicanos por extensión.

La cultura y los medios de comunicación, llamados maistream, se interesan por lo que hacen los pueblos cuando no trabajan; afirmó Frederic Martell, antes de soltar dos tres netas y un gancho al hígado: somos consumidores, no productores de cultura. Vivimos en una burbuja de plástico.

En Jalisco no hay tsunamis, ha querido la suerte (perdón por el eufemismo) que en el corazón desmesurado de este Estado, coincidan en declaraciones, no en acciones, quienes deberían estar inhabilitados como  presidente del CECA, y quien debería velar y defender los ordenamientos legales e impulsar el respeto a los derechos fundamentales y la participación de la sociedad en los espacios de decisión: la presidenta de la comisión de cultura, de la LXI legislatura.

Ahora que la crisis puede hacer desparecer la Orquesta Filarmónica de Jalisco, por inviabilidad económica del Fideicomiso responsable de la administración,   ambos se lavan las manos y pretenden hacernos creer que eran ajenos a sucios enjuagues. El CECA terminó por no representar a nadie, de ahí la carencia de una respuesta coherente y la presidenta de la Comisión de Cultura, con la ocurrencia de no llegar a fondo en asuntos de cultura como la Recomendación 22/2016 de la queja 3612/2015-VI y sus acumulados de la Comisión Estatal de Derechos Humanos.

Hace falta resarcir el daño a los músicos (ex integrantes)  de la Orquesta Filarmónica de Jalisco, como primer paso en la senda correcta del relevo generacional de la Orquesta.

@aaperezcas 

nevladitos@hotmail.com