Hurgar con catalejos

Primer Aniversario de Leopoldo María Panero

El lamento de José de Arimatea

No soporto la voz humana,

mujer, tapa los gritos del

mercado y que no vuelva

a nosotros la memoria del

hijo que nació de tu vientre.

No hay más corona de

espinas que los recuerdos

que se clavan en la carne

y hacen aullar como

aullaban

en el Gólgota los dos ladrones.

Mujer,

no te arrodilles más ante

tu hijo muerto.

Bésame en los labios

como nunca hiciste

y olvida el nombre

maldito de

Jesucristo.

Así arderá tu cuerpo

y del Sabbath quedará

tan sólo una lágrima

y tu aullido.

La obra de Leopoldo María Panero ¿es poesía?  Preguntara más de un coach, creativo de esos que descalifican por jóvenes a los jóvenes y por viejos a los viejos.

En la antología de José María Castellet Nueve novísimos poetas españoles. Donde la editorial Seix Barral, empieza a cuestionar no solo al franquismo. Sino también a las formas de escritura vigentes hasta ese momento (1970). En dicha antología Castellet recogió las nuevas tendencias de la poesía, aplicando el siguiente criterio clasificatorio: por un lado, los seniors, donde se agrupaban los autores nacidos entre 1939-1942, como Manuel Vázquez Montalbán (1939-2003), Antonio Martínez Sarrión (1939), José María Álvarez (1942); por otro, los coqueluche, nacidos entre 1944-1948, representados por Félix de Azúa (1944), Pere Gimferrer (1945), Vicente Molina-Foix (1946), Guillermo Carnero (1947), Ana María Moix (1947), Leopoldo María Panero (1948).

Todos ellos, sin embargo, tenían algo fundamental en común: nacidos después de la guerra, no poseían experiencia alguna directa del conflicto. Tal vez, por eso mismo la huella de una praxis escritural anclada, fundamentalmente, en lo social no está sino esbozada, casi ausente, en la concepción poética de estos autores.

Si Panero es poeta, ¿lo es por su esquizofrenia o a pesar de la misma? ¿Actúa la esquizofrenia a favor o en contra de la poesía? Esquizofrénico y poeta no son sinónimos ni tienen una relación causa-efecto unívoca ni constante. Se puede ser esquizofrénico y no ser artista y viceversa. Pero ¿se puede ser ambas cosas a la vez?

Julia Kristeva, semióloga, poeta y psicoanalista, considera que la poesía surge de una violenta lucha por sostener/disgregar el lenguaje, entre lo simbólico y lo semiótico. ¿Cuándo la vuelta al plano semiótico pone en riesgo al sujeto? Mientras el creador arriesga su posición e inestabiliza el orden simbólico, el psicótico (se) disuelve (en) la significación.

En definitiva Panero cumple diversas condiciones del quehacer poético. Escritura creativa que se adentra en lo indecible con un lenguaje original que provoca, que es capaz de emocionar sin pretensión de ser comprendido ni de adscribirse a ningún grupo o generación. Y si bien su libertad personal puede estar mermada por la enfermedad, indudable goza de una libertad de expresión que otros no tienen debido a la rigidez, al miedo a ser excluido de la normalidad y al ajuste a cánones imperantes, sean teóricos o prácticos.

Espero tus opiniones y nos vemos en la próxima.

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