Hurgar con catalejos

En Navidad no regale libros, lea poesía

A lo largo de los distintos estand´s que alojó la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, pude ver gente misteriosa detrás de sus lentes oscuros; el ascenso y descenso de jóvenes preparatorianos, encendiendo la llama de la esperanza de un mejor mañana, a una delegación de la comunidad wixaritari de lucida profundidad estética en su habla, y en su vestimenta.

Debe recordarse que las formas de resistencia se iniciaron con el zapatismo en aquel remoto 1994, las que luego inspiraron a otras comunidades, indígenas y mestizas, a realizar nuevas formas de organización ante el vacío de poder en nuestro país.

A veces,  las asociaciones son punta de lanza en la idea básica, donde una historia puedesignificarse para entender otras historias, y está reflexión, me condujo a pensar en las capacidades mnesicas de la literatura, que permite acceder al lector a la participación empática, con todos los rigores que requiere para validar a todas las elites intelectuales, influyendo en los gustos y opiniones del público lector, al grado de vencer la autocomplacencia de las minorías privilegiadas, y el interés de la mercadotecnia.

Comodísimo hasta aquí hasta aquí el asunto, pero, no me puedo explicar por qué el Premio de Literatura en Lenguas Indígenas, está ausente de la ceremonia inaugural del evento más importante del libro en América.

“Vendrán aquellos con gritos de victoria

 y la certeza de ser los elegidos”

Escribe Yolanda Molina, poeta chiapaneca y miembro del seminario de Cultura Mexicana, es decir parte de esa minoría, desafortunada, los poetas,  versos que como un leitmotiv, me condujeron a pensar si se puede vivir la vida diciéndole adiós a todo cuanto va pasando ante nuestros ojos,  sin una reflexión profunda.

Todo mundo habla de libros, pero pocos de libros de poesía, particularmente si son escritos por mujeres.

Esta elucubración, delata el asombro profundo que sentí al redescubrir “Ellas Voces y Poemas”, libro que estalló en mí la certeza de que los buenos poemas siempre dejan huella.

Se trata de una antología editada por Artes de México,  que contiene una muestra imperdible de la poesía escrita por mujeres, e invita a la complicidad, a repensar el proceso de producción del libro, y de cada una de las partes que intervienen en la producción de un artículo estético, elaborado para que no solo los poemas muevan las fibras sensibles de quien se atreva a recorrer sus hojas, el equipo de diseñadores, y la editorial se constituyen en un ejemplo de lo que la edición de un libro implica para resaltar un trabajo admirable.

Feliz Navidad a todos los lectores y recordemos un pasaje leído en las ideas estéticas de Marx, del maestro Adolfo Sánchez Vázquez “Un arte no apreciado por otros es un arte no totalmente realizado”. Así que esta navidad no regale libros, lea poesía.

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