Hurgar con catalejos

Hurgar con catalejos

Entre los clásicos de la literatura hay muchos a los que veneramos sin apenas comprenderlos "por adhesión a nuestra tradición cultural", dice Savater, y agrega está bien que así sea. De otros, por citar a los escritores en lenguas indígenas, simplemente parecen no existir.

El X Encuentro Internacional en Lenguas Indígenas, "Artes en las Voces de las Culturas Vivas", aborda el tema "Rentabilidad y Desarrollo de las Literaturas Indígenas". Como resultado de los IX encuentros anteriores, el comité organizador de la FIL Guadalajara ha creado el Premio de Literaturas Indígenas de América, que en esta primera ocasión se entregará al escritor zapoteca Javier Castellanos Martínez, autor entre otras obras de: Wila che be ze ihao" (Cantares de los vientos primerizos), obra escrita en zapoteco y español.

El título del texto es un ejemplo de la intensa sencillez de corte naturalista que se interna en asuntos de la vida ordinaria, de las palabras en lengua materna de una de las minorías lingüísticas de nuestro país. Para una escritura como la del ganador del primer mencionado, se necesita una gran observación y una no menor capacidad de selección de lo significativo en una cultura que opera con elementos mínimos, aparentemente intrascendentes; y justamente por la manera de extraer de ellos los saberes de lo que hemos sido y reconocer las diferencias con el otro, es que tal obra identificada con la minoría es reconocida por la mayoría y creo es el mayor valor de la obra literaria. La trascendencia del relato convierte a Javier Castellanos Martínez en un escritor singular, dotado del mismo poder de seducción que lo equipara a otras referencias del relato contemporáneo.

Cuando se habla de libros, se habla de lo que piden las audiencias, los ejecutivos de las grandes editoriales y medios de comunicación, los que seguros de su respuesta afirman: "LA CULTURA NO VENDE", algunas veces con entonación catastrófica y sin mayor convicción, a la hora de retratar o escrutar a la sociedad multilingüe, que ahora denominamos mercado.

La cultura ancestral y las culturas underground no son interlocutores fáciles para una cultura globalizada, pero no las podemos olvidar de un plumazo, de ahí sus verdades y su existencia. De ahí viven los políticos y sus amagos de alfabetización, término que un servidor aborrece por ser un lugar sin imaginación y que la clase política traduce ahora como Reforma Educativa, y trata de aplicar indistintamente en todos los niveles educativos de este país.

Conmemoro este encuentro. Es en verdad una iniciativa donde puedo afirmar que todos somos lo que cambia, lo que no cambia es el espíritu de la humanidad, y el sistema dominante de gestionar la vida diaria.