Ojo por ojo

El insólito incumplimiento de Grupo Radio Centro

Hasta que se vuelva a subastar y haya otro valiente animado a entrarle a este negocio,  solo vamos a tener una cadena nacional privada, en lugar de dos.

Estoy que no quepo en mí ante el escándalo de que Grupo Radio Centro haya perdido la oportunidad de tener una cadena nacional de televisión abierta.

¿Por qué? Porque a usted le consta todo el ruido que se hizo antes, durante y después del anuncio de que la empresa de Francisco Aguirre iba a competir contra Televisa, Azteca y Grupo Imagen Multimedia.

No me cabe en la cabeza que Grupo Radio Centro no haya podido pagar lo que prometió. No es lógico. No puede ser.

En el remoto caso de que usted no sepa de lo que le estoy escribiendo, déjeme lo pongo en antecedentes.

El gobierno de Enrique Peña Nieto comenzó con el anuncio de que Televisa y Azteca tendrían la competencia de tres cadenas nacionales de televisión abierta. Dos privadas, una pública.

Tan pronto se dio el aviso, cundió el pánico y se especuló sobre mil y un empresarios.

Al final, las dos corporaciones que ganaron las cadenas privadas fueron Grupo Imagen Multimedia y Grupo Radio Centro.

Grupo Imagen Multimedia ha ido acumulando experiencia con señales como las de Cadenatres y ExcélsiorTV y ofreció mil 808 millones de pesos por su cadena.

Grupo Radio Centro jamás había hecho televisión y ofreció 3 mil 58 millones de pesos. Casi el doble que Grupo Imagen Multimedia.

Hay que aclarar que, como parte del proceso, cada compañía puso cierta cantidad de dinero en garantía.

Grupo Radio Centro puso 415 millones entre cuentas y sus espectaculares instalaciones de la Ciudad de México.

El caso es que llegó la fecha límite para pagar por las cadenas y que Grupo Radio Centro no pagó.

Según se ha comentado en diferentes medios, no completó la cantidad que ofreció, perdió la oportunidad, va a tener que pagar los 415 millones de garantía y existe la posibilidad de que la cadena que había ganado sea ofertada en otro momento.

Dicho de otra manera, ahora y hasta que esto se vuelva a subastar y hasta que haya otro valiente que se anime a entrarle a este negocio, en lugar de tener dos nuevas cadenas nacionales privadas, solo vamos a tener una.

Por si esto no fuera lo suficientemente vergonzoso para Grupo Radio Centro, los enemigos y competidores de Francisco Aguirre se han encargado de hacerlo garras en cuanto medio se ha podido.

Lo acusan de soberbio, irresponsable y no solo le auguran el peor de los fracasos, están celebrando la muerte de Grupo Radio Centro asumiendo que se perderán hasta las antenas.

Yo no tengo el gusto de conocer al señor Aguirre ni me interesa juzgarlo. Quiero saber qué fue lo que pasó ahí porque no me trago el cuento de que a última hora no juntó lo que había ofrecido.

Si don Francisco prometió más de 3 mil millones de pesos fue porque o los tenía o los iba a tener.

¿Qué fue lo que sucedió que en el último momento no los tuvo? ¿Quién se los iba a dar o a prestar y luego se arrepintió? ¿Por qué se arrepintió?

Ningún empresario de abolengo, por más arrebatado que sea, puede jugar en esos niveles y llegar a la meta con las manos vacías.

¿Cuál es la verdad detrás de esta historia? ¿Existe alguna verdad más allá de los ataques personales contra el señor Aguirre? ¿Algún día la sabremos?

Esto es alarmante porque a pesar de que la autoridad se va a embolsar 415 millones de pesos, todos vamos a salir perdiendo.

Desde el mismísimo Presidente, que prometió tres cadenas hasta el público que esperaba más y mejores contenidos pasando por accionistas, empleados, clientes y aliados.

Esto es grave, muy grave. ¿O usted qué opina?

¡Atrévase a opinar!

alvarocueva@milenio.com