Ojo por ojo

La importancia de llamarse Aurelio Nuño

El magisterio tiene que salir de la agenda de horrores de nuestra nación, pero no por disposición oficial.

De todos los cambios al gabinete el más importante es el de Aurelio Nuño.

¿Por qué? Porque se trata de una figura nueva, fresca e inesperada, porque este señor hizo un trabajo espléndido en la Jefatura de la Oficina de la Presidencia de la República.

Y porque, en términos de popularidad, él va a ser el que más rápido crezca o se hunda.

¿Se da cuenta? El PRI está ante una oportunidad de oro para construir un personaje perfecto rumbo a las elecciones presidenciales de 2018.

El señor Nuño no está quemado ni en las redes sociales. En tres años, este señor se podría ganar el cariño de las multitudes.

¿A qué me refiero cuando le digo que, de todos los cambios en el gabinete, don Aurelio va a ser el que más rápido crezca o se hunda?

A que, de todos los personajes que se nombraron, al señor Nuño va a ser al que más fácilmente vamos a poder evaluar.

¿Cómo? Observando con atención lo que haga con los maestros y con Canal 22.

Si hay un conflicto en este país, es el de los maestros. ¿Qué va a pasar con ellos ahora que Aurelio Nuño es el secretario de Educación Pública? ¿Nada?

Por supuesto que no. Ahí tiene que pasar algo, desde lo que tiene que ver con capacitación hasta la parte de las marchas, pasando por la cuestión de los derechos laborales y por lo más penoso de todo.

¿Qué? La construcción de la figura del maestro como algo negativo.

Don Aurelio tiene que cambiar esto, le tiene que devolver la dignidad y el respeto a los maestros mexicanos.

Va a ser muy obvio si no lo hace, si los maestros vuelven a hacer plantones, si los medios los siguen tratando como una amenaza.

El magisterio tiene que salir de la agenda de horrores de nuestra nación, pero no por disposición oficial.

Tiene que salir porque realmente se hayan hecho las paces entre todas las partes involucradas en esta historia.

Suena complicado, ¿verdad?, pero este reto es nada comparado con el de Canal 22.

Es imperdonable lo que Emilio Chauyffet hizo con el canal cultural de México.

No solo permitió que su presupuesto bajara a niveles cercanos a la inoperatividad, le quitó toda importancia, todo impacto, todo protagonismo. ¡Casi lo desapareció!

Aurelio Nuño le debe demostrar a la comunidad intelectual, artística y científica de México que es un hombre preparado, sensible y que le interesa la cultura.

Y lo primero que debe de hacer es impulsar a Canal 22 con tanta fuerza o más que la que llegó a tener en los sexenios panistas.

No es posible que esta señal, que fue tan defendida por tantas mentes brillantes, esté produciendo tan poco y que, por circunstancias ajenas al talento y a la buena voluntad de su gente, esté condenada a sacar puros programas como de 1975.

La ventaja y desventaja para la nueva cabeza de la SEP es que todos podemos ver Canal 22.

Vas a ser muy evidente si su noticiario continúa estancado, si nuestros grandes cerebros siguen sin aparecer ahí y si su lista de programas emblemáticos continúa sin moverse.

México merece un canal cultural a la altura de los mejores del mundo y las personas que están en el 22 tienen todo para hacerlo. Lo único que necesitan es apoyo.

¿Qué va a suceder? ¿El nuevo secretario se va a quedar con los brazos cruzados? ¿Se va a echar encima a los intelectuales, artistas y científicos de este país?

¿Ahora entiende cuando le hablo de la importancia de Aurelio Nuño? Entre los maestros y el Canal 22 aquí va a pasar algo o muy bueno o muy malo, pero va a pasar. ¿O usted qué opina?

¡Atrévase a opinar!

 

alvarocueva@milenio.com