Ojo por ojo

"Gasolinazo" de Año Nuevo

A lo mejor yo soy muy estúpido, ingrato y grosero, pero me siento completamente defraudado con el alza a los combustibles.

¿Por qué? Porque se suponía que los gasolinazos habían sido un abuso por parte del gobierno de Felipe Calderón que, por supuesto, no se iba a repetir en este sexenio.

Porque el mismísimo Enrique Peña Nieto nos dijo que durante su administración jamás íbamos a ver un incremento en el precio de las gasolinas.

Porque nuestras queridas autoridades nos vendieron la idea de que con la reforma energética nos iba a ir tan bien que, por supuesto, el precio de las gasolinas no solo ya no iba a subir, iba a bajar.

Y porque, en teoría, gracias a esta promesa, partidos políticos que en su vida hubieran hecho equipo con el PRI firmaron un montón de reformas adicionales.

A ver, ¿qué pasó? ¿En qué momento me perdí? ¿Alguien me lo podría explicar?

¿Entonces el gobierno de Felipe Calderón no fue tan malo como nos dijeron?

¿Entonces había algo parecido a la sabiduría en su estrategia de ir subiendo los precios de los combustibles mes a mes para que no se sintiera tan duro el trancazo?

¿Qué gobierno es peor, el que aumenta poco a poco el precio de las gasolinas o el que anuncia un aumento drástico en pleno maratón Guadalupe-Reyes, cuando casi nadie se puede enterar bien de las cosas y la mayoría de los líderes de opinión están de vacaciones?

¿Por qué si Enrique Peña Nieto fue el que nos aseguró que no volveríamos a ver gasolinazos, el funcionario que está dando la cara ante esta situación es José Antonio Meade, que ni siquiera era secretario de Hacienda cuando comenzó el sexenio?

¿Dónde está esa explicación clara y convincente por parte del Poder Ejecutivo?

Ya no estamos en 1994. Hay videos de archivo por todas las redes sociales recordándonos las promesas de que esto no iba a suceder.

¿Por qué no se está atendiendo? Es una crisis de comunicación política gravísima que afecta todo: el ánimo colectivo, el futuro de las relaciones entre población y gobierno y, por supuesto, cualquier cantidad de cuestiones electorales.

No, y ni me meto con el tema de la reforma energética o con el del resto de las reformas porque entonces sí no voy a acabar nunca.

Aquí está pasando algo tan fuerte que hay compras de pánico de gasolina en diferentes puntos de la nación con todo lo que esto implica en términos de inseguridad.

¿Cuándo se hubiera usted imaginado algo así en el México del siglo XXI? ¡Cuándo!

¿Cuánto cree usted que falte para que veamos una nueva tragedia vinculada a las personas que ordeñan los ductos de Pemex?

Ya hay cualquier cantidad de protestas circulando en las redes sociales invitando a la ciudadanía a hacer desde marchas y protestas masivas hasta campañas para paralizar la economía nacional.

A lo mejor en este instante suenan demenciales y caóticas pero cuando el bolsillo de las familias mexicanas comience a resentir este golpe, más sus repercusiones en otras áreas de la economía doméstica, y aparezca un líder que organice, prepárese.

Ojalá que no, pero esto pinta para ponerse muy feo. 

¿Ahora entiende cuando le digo que me siento completamente defraudado con el alza a los combustibles? ¡Feliz Año Nuevo!

¡atrévase a opinar!

alvarocueva@milenio.com