Ojo por ojo

¿Y el escándalo?

Yo pensé que esta noticia iba a ser un gran escándalo en los medios de comunicación, que se iba a comentar en todos lados y que hasta se iban a organizar mesas de discusión.

¿Por qué? Porque es un asunto histórico, algo que va a cambiar la vida de millones de personas en México y que ya está sirviendo como punto de referencia en otras naciones del mundo.

¿A qué me refiero? Al “Protocolo de actuación para quienes imparten justicia en casos que involucren la orientación sexual o la identidad de género”, un documento fundamental que se presentó el lunes pasado en la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

Pero no, jamás lo vi a gran escala en radio o en televisión y, salvo honrosas excepciones, prácticamente no jugó en los medios impresos, lo cual me preocupa.

Esto es algo que todo México debería saber. Esto es algo que los integrantes de la Comunidad Lgbti deberían manejar.

¿Para qué? Para impedir la violación de sus derechos más elementales, para que estén enterados de que la ley los protege, para que sepan qué hacer ante determinadas situaciones.

Este documento de 143 páginas es el resultado de más de 16 años de trabajo por parte de un grupo de activistas, como Enoé Uranga, que jamás han dejado de luchar por los derechos humanos, una prueba indiscutible de todo lo que se está haciendo en la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

¿Ya se puso usted a pensar en la trascendencia de esto justo ahora cuando todavía tenemos entidades federativas que se niegan a darle reconocimiento legal a las parejas del mismo sexo?

¿Ya se dio cuenta de lo que esto representa para miles de personas en términos de seguridad social? ¿Ya entendió lo que va a significar para cientos de activistas de todo México?

Es una revolución que usted puede consultar e incluso descargar en PDF a través de la página de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

Este protocolo define, en términos legales, conceptos como sexo, género, identidad de género, expresión de género y orientación sexual.

Le da certeza a heterosexuales, homosexuales, bisexuales, personas trans e intersex, habla del derecho que todos tenemos a elegir —en forma libre y autónoma— cómo vivir nuestra vida y de la libertad que todos gozamos para amar a quien queramos.

La Suprema Corte de Justicia de la Nación protege todas las identidades de género porque cualquier identidad de género, concuerde o no con el sexo asignado al nacer, es válida.

Y aunque el concepto de vida familiar no está reducido únicamente al matrimonio, los matrimonios entre personas del mismo sexo válidamente pactados en lugares como la Ciudad de México tienen que ser reconocidos por el resto de los estados.

Excluir a las parejas del mismo sexo del matrimonio viola el derecho a la no discriminación y a la protección de la familia.

Esto que le acabo de decir no lo estoy inventando; viene por escrito en este protocolo con un montón de ejemplos y herramientas que van a ayudar tanto a nuestros jueces, para que hagan mejor su trabajo, como a los integrantes de la comunidad Lgtbi.

No más estereotipos como que no hay niños o niñas Lgtbi, como que los niños y las niñas Lgtbi no saben lo que quieren, como que los gays y las lesbianas son enfermos mentales o como que todos los hombres gay son unos enfermos de sida y violadores de niños que confundirán a sus hijos.

¿Cómo se traduce esto en la vida cotidiana? En una larga lista de situaciones que van desde el derecho que tienen nuestros niños y niñas de vestirse como quieran hasta el combate a la discriminación en el trabajo.

Pasando por la inaceptabilidad de las detenciones arbitrarias y por las burlas, las agresiones y los golpes, que tienen como trasfondo el castigo o el repudio hacia la diferencia.

No, y ni le cuento cómo aplica esto ante casos de gente que quiere separar a los menores de edad de sus padres so pretexto de que representan una mala influencia, ante las personas que desean tener hijos, ante el derecho a la salud o ante algo tan aparentemente sencillo, pero que para muchas personas trans e intersex implicaba un riesgo, como ir a un baño público.

Este protocolo es importante, representa un gran avance. Le suplico que lo busque, lo lea y lo comparta. Es de lo mejor que le ha pasado a este país en mucho tiempo. ¿A poco no?

¡atrévase a opinar!

alvarocueva@milenio.com