Ojo por ojo

¡No se deje engañar!

Hagamos memoria: hace dos años tuve el privilegio de ver, en el extranjero, una de las más grandes obras maestras de la televisión internacional.

De hecho, como se lo puse en una de mis columnas, estoy convencido de que es de lo mejor que he visto, no solo en los últimos años, en mi vida.

Afortunadamente tenía cerca de mí a varios de los más importantes ejecutivos de la industria de la televisión europea y todos coincidieron en lo mismo:

No me equivoqué. No era una apreciación personal provocada por la euforia del viaje. Es una serie monumental, la cúspide de lo que se puede hacer en materia de televisión.

Tan es así que ganó el Emmy Internacional y yo diría que lo podría ganar muchas veces.

Bueno, el caso es que ese programa cambió mi vida. Por eso, a principios de este año, cuando el canal I.SAT lo estrenó, hice fiesta y no nada más en mis espacios, en mi casa, con mis seres más queridos.

Por supuesto, le estoy hablando de Black Mirror, una producción inglesa que denuncia lo más oscuro de nosotros, al mismo tiempo que se ríe y nos seduce. Es una locura. Es arte convertido en televisión.

No, no es una serie como Breaking Bad que a lo largo de varios episodios va a siguiendo la evolución de varios personajes.

Es una serie donde cada capítulo cuenta una historia diferente pero que, al final, termina por armar un mosaico, un mosaico oscuro que refleja la verdadera esencia del ser humano en la actualidad.

Y habla de política, y habla de medios de comunicación, y habla de relaciones familiares, y de relaciones de pareja, y de sueño, y de frustraciones. La tiene que ver para que la pueda creer.

¿Cuál es la nota? Que hoy, a las 22:30, Proyecto 40 va a estrenar Black Mirror en televisión abierta nacional.

Esto es un acontecimiento que todos debemos ver y celebrar, porque no es una obra cómoda, porque no es una serie barata y porque estos señores se la están jugando en un acto de congruencia editorial admirable.

Por lo que más quiera en la vida, deje de hacer cualquier cosa que vaya a hacer esta noche y deje que esta emisión se le meta en el alma.

Le va a fascinar porque, además, Proyecto 40 no solo va a transmitir la primera temporada, inmediatamente después va a transmitir la segunda (cada una es de solo tres capítulos) y mandó a hacer un doblaje especial, con actores mexicanos para un público mexicano, para llegarle más y mejor a un mayor número de espectadores. ¿No es increíble?

Y no, no se deje engañar. Esta clase de productos tienen mucho éxito económico y de audiencia. El público mexicano no es esa mentira que de repente nos venden en algunos medios para hacernos creer que somos estúpidos.

El público mexicano es 100 por ciento competitivo con el público más exigente del planeta, sabe gozar con los mejores espectáculos y los ama.

Tan los ama que la BBC de Londres acaba de anunciar que usted, todos los televidentes de este país y yo formaremos parte de los festejos del 50 aniversario de la serie más exitosa y longeva de todos los tiempos, de Dr. Who.

¿Sabe usted lo que esto significa? Que nos vemos a enlazar en directo a Inglaterra para ver, al mismo tiempo que los británicos, los estadunidenses y los asiáticos, esta gran conmemoración y el capítulo especial que se presentará el 23 de noviembre.

Y no solo lo vamos a ver en televisión a través de las señales locales de la BBC como BBC Entertainment y BBC HD, lo vamos a ver a todo lujo, en un selecto grupo de salas cinematográficas tanto en 3D como en 2D.

¿Por qué se lo estoy comentando desde ahora si falta más de un mes?

Porque, aunque usted crea que los mexicanos sólo vemos Laura (una mentira más de los medios “oficiales”), aquí tenemos uno de los grupos de fanáticos de la BBC y, en concreto, de Dr. Who, más grandes, influyentes y activos de todo el planeta.

¡De ese tamaño somos los mexicanos! ¡Ésta es la clase de contenidos que consumimos! ¡No se deje engañar!

Pero espérese porque, además, le estoy escribiendo esto porque este sábado, a las 20:00, por BBC Entertainment, se va a estrenar la séptima temporada de esta serie para que usted se ponga al nivel de lo que están viendo en Londres en este momento y llegue a la celebración del 23 de noviembre más enterado y más emocionado que nunca.

De hecho, estoy preparando algo muy especial para esa fecha con algunos de los más grandes admiradores mexicanos de Dr. Who, pero admiradores de verdad, de hueso colorado.

¿A usted le gusta Dr. Who (lo que la televisión pública llamó en algún momento Doctor misterio)? ¿Se considera whovian (fanático de Dr. Who)?

Entonces escríbame, como ya lo han hecho cientos de personas, a mi dirección de correo electrónico alvarocuevatv@gmail.com. Tenemos que hablar.

Mientras, a gozar de esta serie y a preparar la fiesta de aniversario. Se va a poner buenísima. De veras que sí.