Ojo por ojo

Osorio Chong presidente

Estoy impresionadísimo con la campaña de Miguel Ángel Osorio Chong rumbo a las elecciones presidenciales de 2018.

No porque el señor no tenga derecho a destaparse o porque esté mal brincar de la Secretaría de Gobernación a esa candidatura. Es por el momento.

¿Por qué al señor Osorio Chong se le ocurrió sacar su hermoso logotipo, sus bonitos videos y sus preciosas frases motivacionales en estos días y no antes o después?

¿No será porque el objetivo era opacar a Eruviel Ávila, su compañero de partido, justo en el único momento del año en que éste se podía hacer promoción a raíz de su Informe de gobierno?

¿No será que aquí, más allá de la intención de aparecer en la lista de candidateables, hay otra historia más de rivalidad, más de desorden hacia el interior del PRI?

Ante todas las cosas que hemos visto como ciudadanos, en los últimos días, esto era lo único que nos faltaba.

Honestamente sí es de muy mal gusto que un compañero esté esperando su turno para brillar públicamente y que llegue otro a opacarlo aunque solo sea a través de las redes sociales.

Usted, como yo, lo padeció a nivel mediático. Por un lado estaba el gobernador del Estado de México haciendo lo suyo y, por el otro, el secretario de Gobernación en campaña. ¡Cómo!

¿Qué tanto le hubiera costado esperarse unos cuantos días más? ¿Qué tanto le hubiera afectado?

¿Quién gana y quién pierde con esta historia? ¿No será que al final esto podría ser contraproducente para ambos?

Sé que hay mucha gente muy molesta por esta peculiar estrategia de comunicación de don Miguel Ángel.

A mí, la verdad, no me sorprende. En los gobiernos priistas ver brillar al secretario de Gobernación rumbo a las elecciones presidenciales es poco menos que una tradición.

Y sí, se van a investigar los recursos de donde salió el dinero para esos mensajes.

¿Pero sabe qué? Todo lo bueno o lo malo que pudiera pasar aquí se va a traducir en publicidad para el señor Osorio Chong.

Y no estamos hablando de medios tradicionales. ¡Son redes sociales!

Twitter, Facebook y sucursales anexas no están reguladas y sus costos son tan accesibles que cualquier persona puede producir para ellas sin necesidad de sangrar al erario.

La bronca es que no solo no están reguladas y no solo son muy accesibles, son efectivas.

Si no me cree, pregúntele a El Bronco. Sí se puede llegar a una silla moviendo los hilos que don Miguel Ángel acaba de comenzar a mover en internet.

Va a ser muy interesante observar qué va a comenzar a cambiar en él de aquí a que se sepa oficialmente quiénes van a ser los candidatos de las elecciones presidenciales de 2018.

Porque cualquier cosa buena o mala que haga o que le pase ahora va a repercutir en ese personaje positivo, enamorado de México y plural que está construyendo en el universo virtual.

¿A dónde van a ir a parar los conflictos que él resolvió como el del Instituto Politécnico Nacional?

¿Qué va a suceder con todos los otros temas vinculados a la gobernabilidad? ¿Se van a arreglar? ¿Cómo? ¿Por un asunto preelectoral o por una genuina resolución?

Estoy impresionadísimo con la campaña de Miguel Ángel Osorio Chong rumbo a las elecciones presidenciales de 2018. ¿Usted no?

¡atrévase a opinar!

alvarocueva@milenio.com