Ojo por ojo

Mayito, María Celeste y los inocentes

Yo viví, desde la perspectiva mediática, el asesinato de Paco Stanley.

Escribí largo y tendido sobre todos los errores que se cometieron alrededor de esta historia, en aquel entonces, tanto en lo que era El Diario de Monterrey como en la revista Tele-Guía.

Por supuesto que me tocó lo de Mario Bezares y fue tremendo porque una especie de fuerza superior quería acabar con él.

En casi todos los programas de chismes lo atacaban, su esposa Brenda se la pasaba de entrevista en entrevista y de medio en medio, luchando, aclarando.

Había una saturación asquerosa donde uno, como público, ya no sabía ni qué pensar.

Yo debo decir que tengo la conciencia muy tranquila porque, como crítico de televisión, solo hablé de las coberturas, su impacto y su mensaje, y cuando he escrito de Mario, lo he hecho sobre su trabajo, no sobre su persona, pero aquella fue una época horrible.

¿Por qué le estoy diciendo esto? Porque hace varias semanas tuve el privilegio de asistir a la presentación de Se presume inocente, una nueva serie entre documental, periodística y reality, de producción propia, del canal A&E.

Y ahí nos presentaron el primer capítulo de este concepto que, precisamente, es la historia real de terror e injusticia de don Mario Bezares.

Ver aquello, a tantos años de distancia, me movió muchas cosas como crítico, como periodista de espectáculos y como ser humano.

Pero, espérese, eso es lo menos impresionante de lo que viví esa mañana. ¿Me creería si le dijera que vi gente llorar? ¿Me creería si le dijera que vi gente en shock?

Yo mismo, que ya me sabía la anécdota, que la vi y la viví, estuve a nada de soltarme a chillar en medio de la sala.

Es un gran capítulo de un gran programa de televisión. Y no, no es una de esas producciones amarillistas de bajo presupuesto, es una serie documental de calidad mundial que compite contra las de Inglaterra, Estados Unidos y Australia.

Profesional hasta la médula en términos periodísticos, la cúspide de la buena producción, con imágenes tremendas de noticiarios y cuestiones mediáticas, y un sentido del ritmo de no creerse de tan dinámico.

Verlo es una obligación para todo aquel que se dedica a los medios, que los ama o que los estudia, porque ahí está lo último de lo último de las técnicas televisivas del siglo XXI aplicadas a un caso mexicano.

Lo reto a que lo mire ahora que ya se estrenó, a que busque las repeticiones y a que no suspire. A que lo vea y a que no sienta lo mismo que sintió ante documentales tan extraordinarios como Presunto culpable con todo lo que esto provocó.

Después de la proyección de este capítulo, en el evento de presentación del que le estaba platicando, Mario Bezares y su esposa Brenda salieron al escenario y respondieron a las preguntas de mis colegas.

¡Bueno! ¡Aquello se puso todavía mejor! Los Bezares están en un gran momento de su vida y de su carrera y, con el paso del tiempo, pueden dar la cara, caminar con la frente muy en alto.

¿Cuántas otras estrellas del medio artístico mexicano que vivieron infiernos como ése pueden hacer lo mismo?

¿Cuántas pueden hablar de la temporada que estuvieron en la cárcel sin sentir algo parecido al remordimiento, sin querer ocultar aquello como para despistar al enemigo?

Se presume inocente es un hallazgo porque nos sirve, tanto a los que vivimos esos casos, como a las nuevas generaciones que no saben nada de nada.

Yo le recomiendo que vea no solo el capítulo uno, el de Mario Bezares, que vea toda la serie, porque va a ver casos de México, pero también de otros países, y al ver este enjambre de historias, llegará a conclusiones importantes sobre la justicia, las injusticias y la vida en regiones como América Latina.

No le quiero vender trama, pero en el episodio que se va a estrenar mañana va a ver el caso de María Celeste Fernández, la mujer que fue acusada de envenenar a Gabriela Spanic y a su familia, y que estuvo encarcelada durante dos años.

¡Ni se imagina el tamaño de historia! ¡Ni se imagina las declaraciones!

Y no, Se presume inocente no se parece a otros programas sobre gente que ha estado tras las rejas como los shows que se transmiten en otros canales. Aquí hay un trabajo que parte muy de adentro, de los valores, de la familia.

Yo creo que por eso nos pega tan fuerte como nos pega. Yo creo que por eso nos cambia cuando lo miramos.

Hágame un favor y hágase un favor: aparte en su agenda este viernes 25 de octubre, a las 22:00, y sintonice el canal A&E, Se presume inocente.

Después, métase a las redes sociales y discuta. Aquí hay muchos temas que vale la pena tocar, desde la lamentable situación de la gente en este lado del mundo, que cuando es acusada de algo es culpable hasta que no se demuestre lo contrario, hasta el papel de los medios en la percepción de las audiencias. ¿O usted qué opina?