Ojo por ojo

Laura Bozzo contra Carmen Aristegui

Llevo años padeciendo a Laura Bozzo. Cuando ella trabajaba para Azteca, se metía al estudio de Proyecto 40 agitando los puños porque no soportaba que criticara su trabajo.

Luego iba con los ejecutivos de la empresa para exigirles mi cabeza, pero, por más que gritó, no consiguió que me corrieran.

Cuando se fue a Televisa se inventó la fantasía de que yo atacaba sus programas por una cuestión de competencia y cuando MILENIO Tv cometió el error de permitirle entrar al aire para que “se defendiera”, solo alcanzó a decir que yo la odiaba.

Obviamente, en más de una ocasión, la señora ha interrumpido sus talk shows para “contestarme”, para afirmar que ella sí es periodista y que a ella el pueblo sí la quiere.

Ahora que vi lo de Carmen Aristegui, llegué a una conclusión: Laura Bozzo es un peligro para México y nuestras autoridades le deben ordenar a Televisa la cancelación de su programa.

¿Por qué? No por una cuestión de buen gusto o porque sus historias sean falsas o reales, sino por un tema de seguridad nacional.

Laura Bozzo está a punto de desencadenar una revuelta social y lo que menos le conviene al gobierno en estos momentos, después de lo del Zócalo y justo en medio de los cuestionamientos por su manejo de las tragedias de Ingrid y Manuel, es un episodio de sangre generado a partir de lo ocurrido en un medio de comunicación.

Si el año pasado, por algo tan poco visto como las noticias, vivimos manifestaciones como las que vivimos, imagínese con esto que pertenece a un ámbito mucho más popular.

Le recuerdo, la televisión, al igual que la radio, es un medio que se sustenta en un espacio electromagnético que es propiedad de la nación.

Nuestro gobierno no puede permitir que un espacio propiedad de la nación sea utilizado ni para asuntos personales ni para alterar el orden público ni para hacerle daño a la población.

Laura, al atreverse a tomar El Canal de las Estrellas para sus muy particulares fines, se apropió de algo que a todos los mexicanos nos pertenece, incitó a la violencia y si esa violencia estalla, no le quiero ni contar lo que va a suceder aquí.

Ahora que Gobernación está retomando el control de las cosas (a los que trabajamos en medios electrónicos nos está volviendo a exigir nuestra licencia de locutor, por ejemplo), debe actuar de inmediato contra la señora Bozzo.

¿Cómo? No expulsándola del país como muchas personas exigen en las redes sociales (desconozco si a algún extranjero se le pueda retirar la nacionalidad después de habérsela dado).

¿Entonces? Quitándole su licencia de locutora. Una persona que hace lo que ella hizo no merece ejercer, no puede, no debe.

¿En qué me baso para decirle esto? ¿En alguna clase de rencor personal? ¿En la manera tan descarada como sus gritos impidieron que la opinión pública se detuviera en la verdadera nota de su último escándalo?

Me baso en varias situaciones que ponen en riesgo tanto a nuestro gobierno como a nuestros medios y a nuestra gente.

¿Por qué le digo que a nuestro gobierno? Porque Laura realiza acciones que no le corresponden, se vincula con políticos, se asume como autoridad y, al final de sus acciones, entorpece la labor de secretarías tan serias como la de Desarrollo Social. ¡Cuidado!

¿Por qué le digo que a nuestros medios? Porque en este país ninguna persona puede tomar una señal de televisión abierta nacional por cuenta propia. Necesita el respaldo de sus jefes.

Si la señora Bozzo dijo lo que dijo, fue o porque en Televisa ya no manda nadie o porque Televisa se lo permitió o porque Televisa se lo pidió.

Cualquiera de estos escenarios deja muy mal parada a esa empresa y más ahora que vamos de la reforma en materia de telecomunicaciones al apagón analógico y de ahí a la presencia de los canales de Emilio Azcárraga en Dish.

¿Por qué le digo que a nuestra gente? Porque el mensaje que Laura Bozzo nos está mandando con sus palabras y con sus acciones solo es comparable, en otros ámbitos, con la liberación de Caro Quintero.

Éste no es un asunto de televisión, es un asunto de autoridad. ¿Quién manda aquí? ¿Nadie? ¿Ni siquiera el gobierno? ¿Va a poder más Laura Bozzo que Miguel Ángel Osorio Chong?

Haz algo, gobierno, si quieres que volvamos a creer en ti. ¡Fuera Laura Bozzo de nuestros medios! ¡Fuera Laura Bozzo ya!