Ojo por ojo

Ayotzinapa, la película

Acabo de ver Mirar morir y estoy en shock. Desde Presunto culpable, no veía un documental tan bueno, fuerte y oportuno sobre un tema de actualidad.

Tengo entendido que se va a presentar muy pronto en algunos festivales y que eventualmente alcanzará una distribución mucho más atractiva. Ojalá que sí.

Lo único que le pido es que, cuando lo vea anunciado, corra a mirarlo. Es una experiencia justa y necesaria.

¿Por qué? Porque todo el mundo se la pasa hablando de los normalistas de Ayotzinapa con una ligereza que da miedo.

Y en esta obra de casi dos horas hay mucha información que le ayudará a entender lo que pasó antes, durante y después del 26 de septiembre de 2014 en Guerrero.

Que si los 43 desaparecidos eran unos delincuentes, que si la culpa de todo la tuvo el crimen organizado, que si nadie contestó a las llamadas de auxilio, que si las autoridades intervinieron, que si nadie vio nada.

Todas las respuestas están en esta pieza del gran documentalista Témoris Grecko, a quien seguramente usted ubica por sus piezas en lugares adonde no cualquiera se atreve a entrar, como Siria y Armenia.

Sí, yo sé que en este momento está comenzando una especie de guerra mediática alrededor del caso Ayotzinapa con cualquier cantidad de investigaciones, incluyendo lo que Laura Bozzo sacará muy pronto en El Canal de las Estrellas.

Algunos trabajos estarán bien. Otros, probablemente mal. Lo siento, yo no puedo hablar de lo que no he visto.

Pero como ya vi Mirar morir, ahí sí le puedo decir, con todas sus letras, que estamos ante algo grande, completo, profundo, profesional.

Esta película sí podría conseguir cosas, abrir otras líneas de investigación, sensibilizar a las multitudes.

¿Qué vamos a ver en ella que no hayamos visto en alguna otra parte?

Que en Mirar morir no hay intocables. Entran todas las piezas del rompecabezas, desde los familiares de las víctimas hasta el Ejército mexicano pasando por políticos del más alto calibre, sobrevivientes, reporteros y policías municipales.

¿Cuál es la idea? Que usted se fije donde nunca ante se había fijado y que saque sus propias conclusiones.

A mí me impresionó, de manera particular, que en este filme no salen actores, que todos los cuestionamientos son de frente y que los padres de los desaparecidos de Guerrero, que son muchos más que 43, hablan como normalmente no lo hacen.

En esta cinta muestran sus sentimientos, su desesperación, su dolor, y cuando uno, como espectador, junta eso con las explicaciones oficiales y no oficiales de ésta, "la mayor tragedia del México contemporáneo", créame, pasan cosas.

Hay imágenes de programas como Punto de partida, pero también otras que no habíamos visto o que no habíamos visto a gran escala, y una estructura donde se le da seguimiento a cada documento, a cada frase.

Desde la verdad histórica, tan conocida por todos, hasta historias insólitas como la del quinto autobús o como la de lo que vieron los primeros periodistas que visitaron el lugar de la supuesta incineración masiva.

No le quiero vender trama porque no me gustaría predisponerlo, pero en más de una ocasión se va a ir de espaldas ante la magnitud de las revelaciones con las que se va a encontrar.

Qué gusto que el cine nacional esté reaccionando también a estos temas, que esté abriendo el debate y que lo esté haciendo desde diferentes trincheras.

Qué gusto que pronto todo México vaya a poder ver este documental. ¿O usted qué opina?


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