Ojo por ojo

¡Adiós, partidos políticos! ¡Hasta nunca!

López Obrador fue el primero en pedir recuento voto por voto y, casualmente, hoy sus detractores son los que lo solicitan. ¿Así o más claro?

No hay peor ciego que el que no quiere ver. ¿Qué pasa con nuestros políticos que no entendieron el mensaje de las elecciones del domingo pasado?

No sé usted, pero yo me la paso del horror a la carcajada escuchando las “doctas” reflexiones de un montón de gente sobre lo que pasó el 7 de junio.

Que si México está mal porque votó por el PRI, que si la muerte del PRD, que si los tuits del Partido Verde.

¡Qué ganas de perder el tiempo! Por eso las mesas de análisis político se parecen cada vez más a las de espectáculos.

¿No entienden lo que pasó? ¿Su enorme soberbia no los deja ver?

Hace una semana el electorado de México les dijo “¡basta!” a los partidos políticos. Por eso ganaron personajes como El Bronco.

Vale más entregarle esto a gente que trabaja sola, como la mayoría de los hombres y mujeres que vivimos en este país, que entregárselo a los partidos políticos.

La gran nota de nuestras elecciones intermedias es que la relación entre democracia y partidos políticos se está rompiendo. Esto es el principio del fin.

¿Sabe cómo me imagino el futuro? Así: los candidatos independientes que ganaron el domingo pasado van a batallar para trabajar.

Obviamente los políticos de los partidos los van a bloquear y los medios van a decir horrores.

Pero el electorado, en lugar de decepcionarse, se va a poner todavía más de su lado hasta rodearlos de congresos que les permitan gobernar a plenitud.

Esto tal vez tarde 15 o 20 años, más o menos lo mismo que tardó México en llegar a la transición de 2000, después de haber vivido las desgracias de 1985, pero va a valer la pena.

Para entonces la mayoría de los políticos que nos rigen estarán muertos o inhabilitados.

Fíjese bien en lo que le voy a decir: así como en nuestra vida cotidiana la gran tendencia va hacia el individualismo, en política iremos votando cada vez más por las personas en lugar de votar por los partidos.

¿Por qué cree usted que a Morena le fue bien? Porque nadie ve a Morena como una agrupación. Todos la vemos como el partido de Andrés Manuel López Obrador, como el partido de una persona.

Y Andrés Manuel no es cualquier persona. Entre más pasa el tiempo, la historia más le da la razón.

Acuérdese: el señor López Obrador fue el primero en pedir recuento voto por voto. ¿Y cómo le fue?

Bueno, casualmente hoy sus detractores son los que están pidiendo recuento voto por voto. ¿Así o más claro?

¿Entonces por qué ganó el PRI a nivel macro? Por lo mismo que le dije hace rato, por individualismo.

Los hombres y las mujeres del siglo XXI somos tan egoístas, en el mejor de los sentidos, que antes que pensar en la nación, pensamos en nosotros mismos, en lo que tenemos cerca.

Este movimiento comenzó por lo que tenemos más a la mano, por las delegaciones, por los estados. Ya después vendrá lo demás.

¿Y quiénes ganaron? Los individuos, los personajes.

¿Qué tienen en común El Bronco, Andrés Manuel López Obrador, Xóchitl Gálvez, Cuauhtémoc Blanco y muchos otros candidatos que ganaron el 7 de junio?

Que valen como individuos y que son grandes personajes.

Ellos no hablan, no se comportan y no se visten como los políticos. Tienen su propia personalidad, la tienen definida, son congruentes.

Y como los mejores personajes del arte, el deporte y el entretenimiento, tienen maravillosas historias detrás.

Hacia allá vamos, hacia los individuos, no hacia los partidos.

Por eso le digo que no hay peor ciego que el que no quiere ver. ¿O usted qué opina?

¡Atrévase a opinar!

alvarocueva@milenio.com