El pozo de los deseos reprimidos

#yamecansé y Teletón 2014

La semana pasada se me ocurrió subir a mis redes una foto de una pequeña grabación que hice para Teletón 2014.

Más me tardé en subirla que una multitud en mentarme la madre.

Me queda claro, estamos en tiempos de odio, mucha gente quisiera acabar con el gobierno, con las televisoras, con todo.

Yo también estoy cansado, yo también he salido a marchar y me he jugado el pellejo de muchas maneras por temas como los normalistas desaparecidos, el video de Angélica Rivera y los actos de represión en el Zócalo.

¿Entonces cómo es posible que colabore con Teletón? ¿No se supone que debería estar buscando la manera de destruirlo? ¿Acaso me compraron o qué?

No, estoy con Teletón porque creo en él como creo en la lucha contra la trata de personas, en los matrimonios homosexuales y en muchas otras causas que he defendido en todos los lugares en que he podido.

¿Por qué creo en Teletón si pertenece a Televisa, si se trata de un fraude, si la gente más rica lo utiliza para deducir impuestos y si estereotipa a las personas con discapacidad?

Porque no pertenece a Televisa ni a ninguna otra empresa.

Televisa tiene su fundación. Se llama Fundación Televisa.

Teletón es una fundación aparte, y tan lo es que muchos de los peores enemigos de Televisa, como Telmex, están ahí, brillando.

¿Entonces por qué la mayoría de las transmisiones del Teletón se hacen desde las instalaciones del consorcio de Emilio Azcárraga?

¡Pues ni modo que se hagan en Cadenatres, en Canal 22 o en Canal Once!

La pobre gente de Cadenatres no tiene foros. Transmite desde un pasillo. Es una vergüenza.

Los dos estudios de Conaculta Canal 22 tienen goteras. Y para poner un micrófono en Canal Once hay que pedir cita para mandar nueve memos, organizar una licitación y esperar a que la directora esté de buenas.

Si no es en Televisa, ¿dónde?

¿Pero qué pasa con lo demás, con lo del fraude, la deducción de impuestos y las burlas?

Fraude no es porque Teletón funciona, porque, desde hace años, le ha cambiado la vida a miles de niños como jamás lo hubiera hecho ninguna otra institución pública o privada.

Que si muchas personas lo utilizan para deducir impuestos. En el remoto caso de que así sea, pues qué bueno, ¿no?

¿A usted no le gustaría, en lugar de regalarle sus impuestos a Hacienda para que se los gaste en las frivolidades que millones de mexicanos hemos criticado en los últimos días, entregárselo a un médico para que ayude a un niño con discapacidad?

A mí, sí. ¿Entonces, cuál es el problema?

¡Ah, pero lo de los estereotipos es tremendo! Pues fíjese que no.

En los últimos años he tenido el gusto de visitar varios Centros de Rehabilitación Infantil Teletón (CRIT), pero no nada más como invitado especial, lo he hecho como cualquier hijo de vecino.

Y he saludado a los niños y a los voluntarios, y he platicado con sus padres y los médicos, y ahí nadie, absolutamente nadie, se siente afectado por el tema de los estereotipos.

Le guste a quien le guste o le moleste a quien le moleste, todas esa imágenes, todas esas lágrimas y todos esos shows han servido para construir lo que hoy es la red se asistencia social más grande, en su tipo, de todo el mundo.

Qué pena que esto, que es algo tan bueno de nuestro México y que se menciona con orgullo en los mejores congresos del planeta, aquí se polarice, se politice y se convierta en una cuestión de odio.

Si usted está contra el Teletón, no hay problema. Está en su derecho, pero al menos demuestre su educación, su nivel de tolerancia y respete a los que sí están a favor.

Si usted piensa que ahí hay mano negra, no pasa nada. Vaya a su CRIT más cercano, interrogue a quien quiera y pida un recorrido. Se lo van a dar. Después me dirá cómo le fue.

No se vale atacar algo que no se conoce, odiar nada más porque está de moda, insultar porque se vea bien o molestar porque ahora eso se interprete como un acto de superioridad intelectual. No se vale.

¿Por qué le estoy escribiendo esto? Porque ayer se entregaron los premios de Atrévete a ver, el concurso universitario de Teletón, del que he tenido el honor de ser jurado desde su primera edición, y aquello fue un éxito rotundo.

Quiero suplicarle que busque los videos de los finalistas en teleton.org/atreveteaver/

No sabe usted la belleza, inteligencia y factibilidad de los dispositivos que, como parte de la convocatoria, crearon nuestros estudiantes para ayudar a la gente con discapacidad.

Es algo que hasta nuestros empresarios deben conocer ya para que lo impulsen.

Pelear por los universitarios es lo de hoy. ¡Perfecto! Estos chicos también son universitarios, también están estudiando y también están luchando por un México mejor.

¿Usted les va a dar la espalda? ¿Por qué? ¿Porque son del Teletón? ¿Así de “congruentes” son sus protestas?

No, por favor. Apóyelos y felicítelos. Se lo merecen. ¿A poco no?

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