El pozo de los deseos reprimidos

Y volver, volver, volver

Me llama mucho la atención que justo en este momento una de las tendencias más apreciadas en la industria de la televisión internacional tenga que ver con el retorno a los años 80.

¿Por qué? Porque eso me habla de una saturación, de una necesidad de recuperar el espíritu familiar, de regresar a las cosas simples.

¿En qué me baso para decirle esto? En la proliferación de series que o se desarrollan en esa década o imitan el tipo de televisión que se hacía en aquel entonces, como Crash & Bernstein y Los Goldberg.

Sí, yo sé que no son los estrenos más importantes de señales como HBO o Moviecity Premier pero son títulos muy exitosos que de una manera discreta se están apoderando de las multitudes.

¿Se acuerda usted de Alf? Millones de personas recordamos con amor ese divertidísimo programa sobre un extraterrestre que, tras sufrir un accidente, se veía obligado a convivir con una familia típica estadunidense.

Solo que él no era nada típico, era un mono alucinante, mezcla de E.T. con Los Muppets, que rompía con todo lo que se hacía en aquella época porque era deliciosamente irreverente.

¿Por qué le cuento esto? Porque para apreciar a Crash & Bernstein hay que partir de Alf

Crash & Bernstein es más o menos lo mismo solo que con un muñeco de trapo en lugar de un extraterrestre.

Imagínese una familia típica estadunidense de hoy con todo lo que esto implica en términos de sociales.

Bueno, llega el día del cumpleaños del hijo preadolescente, ¿y qué le regalan? Uno de estos monos de “hágalo usted mismo” donde usted elige el color, la ropa y los accesorios.

Solo que el mono sale más mono de lo planeado, cobra vida y es muy irreverente, y aunque la historia a muchas personas les puede recordar otros fenómenos recientes como Ted, apela a Alf.

Cuando la vea, lo entenderá y le fascinará. Crash & Berstein es muy chistosa, fresca, blanca, un producto ideal para el mercado mexicano.

El mono, Crash, es el amigo que todos queremos tener. Es divertido y travieso, pero al mismo solidario y colaborador, y está muy bonito aunque cuando se enoja, se enoja.

¿Y qué me dice de su novia, que es la típica muñeca tiesa de plástico con la que han jugado las niñas desde hace siglos?

Me podría pasar todo el día escribiéndole de Crash & Berstein porque, usted no está para saberlo ni yo para contarlo, pero es una de mis series favoritas.

He visto todos, absolutamente todos sus capítulos, pero no una, varias veces. Hay algunos que me sé de memoria de tantas veces que los he visto en estreno, grabados o en repetición.

Amo Crash & Berstein, punto, y estoy particularmente contento, porque se acaba de estrenar la segunda temporada de esta joyita y yo quiero que la busque, en especial si tiene niños en casa. Le va a encantar.

¿Dónde? En el canal Disney XD. ¿A qué hora? Hoy martes a las 18:30 que es justo cuando pasan los capítulos de estreno.

De cualquier manera consulte la guía electrónica de su sistema de televisión de paga por aquello de las repeticiones y los ajustes de última hora.

Pero volviendo al tema, ¿se acuerda usted de una obra maestra de la televisión de finales de los años 80 que se llamó Los años maravillosos?

Seguramente sí porque siempre que hago sondeos entre el público, aparece como uno de los títulos consentidos del mercado mexicano.

Era una delicia de programa dramatizado que narraba la historia de un hombre, de aquella época, que recordaba su despertar adolescente entre finales de los años 60, principios de los 70.

No hay manera de hablar de ella y no emocionarse, porque era hermosa, dulce, nostálgica y porque tenía un delicioso ambiente familiar.

¿Por qué le estoy escribiendo esto? Porque así como Crash & Berstein me recuerda a Alf, Los Goldberg me remite a Los años maravillosos.

Es más o menos lo mismo, pero en comedia y en los años 80. No sabe usted qué cosa tan más chistosa, entretenida y entrañable.

E, igual, es el despertar adolescente de un chavito solo que de aquellos tiempos.

Le juro que cuando la vea la va a adorar, porque o se va enterar de cómo era la vida en aquella década o, como en mi caso, se va a acordar de un montón de cosas.

Está muy bien hecha, muy bien escrita, muy bien ambientada y tiene unos personajes preciosos.

Los Goldberg es sensacional, uno de los mejores estrenos de las últimas semanas. Según yo ahora pasa los miércoles a las 19:00 (dos capítulos de media hora) por el canal Comedy Central.

Pero le suplico que consulte cartelera porque, con el horario de verano, todo es un relajo en las guías electrónicas y no lo quisiera mandar a un lugar equivocado.   

¿Qué va a hacer en estos días de Semana Santa? Vea Crash & Berstein y Los Goldberg, gócelas mucho en familia y reflexione sobre este peculiar retorno a los años 80.

Yo no creo que sea casualidad. ¿O usted qué opina? 

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