El pozo de los deseos reprimidos

No somos tontos

Hoy es un día importante para los amantes de la televisión, porque esta noche, en punto de las 22:00, se va a transmitir el final de la primera temporada de Under the Dome por TNT.

Ojo, va a ser un capítulo doble así que por nada del mundo vaya a cometer el error de dejar programados sus grabadores de 22:00 a 23:00 porque entonces se perdería de la última parte de este desenlace.

¿Qué es Under the Dome? ¿Por qué es importante hablar de ella? ¿A qué viene al caso frente a la avalancha de estímulos que hay en tantísimos canales abiertos y de paga?

Under the Dome es un milagro. Punto. Es una serie, como tantísimas otras, que un buen día se estrenó sin mucho ruido pero que a fuerza de estarse viendo y de estarse comentando se convirtió en un cañonazo de ventas y de audiencia.

Le guste a quien le guste o le moleste a quien le moleste, Under the Dome es una de las series más vistas por el público mexicano, una de sus favoritas, de sus consentidas.

¿Por qué? Ésta es una muy buena pregunta, porque no coincide, para nada, con lo que la mayoría de los productores dicen que nos gusta en este país.

Usted los ha escuchado hasta el cansancio en mil y una entrevistas.

Las cabezas de este industria dicen, entre otras cuestiones, que nos gusta la basura y que si no ponen historias facilitas, no entendemos. Somos poco menos que tontos.

Bueno, pues Under the Dome es todo lo contrario. Es un título muy complejo en cantidad y calidad de líneas dramáticas, que requiere de mucha concentración, que hace referencia a decenas de cosas diferentes y donde se sienten los valores de producción de principio a fin.

¿Entonces a quién le hacemos caso? ¿Entonces por qué está funcionando? Evidentemente, porque alguien que, o es muy flojo o está muy enfermo de prejuicios, no sabe para quién está trabajando.

Under the Dome es la historia de un pueblo de Estados Unidos, como hay muchos, que un buen día queda atrapado en un gigantesco domo transparente que impide que las cosas entren o salgan.

Nadie sabe qué es el domo, de dónde salió, quién lo controla, qué está pasando afuera, ni nada de nada.

Es como si todas las personas que vivían o que pasaban por ahí hubieran sido condenadas a permanecer encerradas en ese capelo, pero todas quieren salir.

¿Para qué? A lo mejor le convendría más quedarse adentro. A lo mejor del otro lado está ocurriendo el fin del mundo.

El caso es que mientras esa inmensa comunidad lucha por encontrarle una explicación a lo que está pasando o por huir, pasa de todo:

Asesinatos, corrupción, romances, abusos, manipulación mediática y el domo termina por convertirse en un personaje, en el protagonista de esta joya.

Tal parece que esa cúpula de energía saca lo mejor y lo peor de cada persona, que quiere cosas, que exige sacrificios y entonces vamos del satanismo a los extraterrestres y de las actividades paranormales a la fantasía más pura y descarada.

Está increíble, aunque le debo confesar que es la típica serie apocalíptica de toda la vida.

Si usted cambia dos o tres elementos y los pone en otro lado, en lugar de Under the Dome va a tener Lost, Heroes, Falling Skies, Jerico o incluso The Walking Dead.

Es la fórmula de siempre: el misterio que obliga a los televidentes a alucinar, la diversidad humana en todos sus tonos, colores y sabores, los personajes que van muriendo poco a poco y el peligro inminente de una destrucción total.

¿Entonces cuál sería la diferencia? ¿Por qué habría que ver esto si al final ya sabemos que nos van a salir con que fíjate que todos están muertos, con que todo era un sueño o una premonición?

Hay que verla, porque Under the Dome es la más perfecta cristalización de la obra Stephen King, uno de los más grandes creadores de entretenimiento de las últimas décadas, y eso es una bomba de emoción.

Si usted la observa con detenimiento, va a encontrar todas las obsesiones de este escritor.

Desde los poderes de Carrie hasta la crueldad de Misery pasando por el lado de sus novelas corales como La tienda delos deseos malignos, por el de sus obras más sociales como Dolores Clairbone y por el de sus historias más fantásticas como La torre oscura.

A esto súmele la producción de Steven Spielberg y esto se convierte en la combinación de combinaciones, en la reunión de dos titanes, de sus inquietudes y de su público.

Es un acontecimiento lleno de lecturas, valores e ideas que van del o somos todos o no somos nadie al respeto de las familias homoparentales y más, mucho más.

Luche por ver hoy el final de la primera temporada de Under the Dome por TNT (y TNT HD, consulte su guía electrónica de programación).

Es una serie que se ha ganado a pulso un lugar importante en las preferencias del público mexicano, un éxito indiscutible que todos tenemos que celebrar. ¿A poco no?   

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