El pozo de los deseos reprimidos

¡Es terrible!

Terrible, Amor sin reserva, la nueva telenovela de Cadenatres realizada por la casa productora Corazón Televisión, es terrible, una vergüenza, un error, un desperdicio de dinero.

¿Entonces por qué existe? O porque los ejecutivos de esa empresa no saben nada de este negocio o porque alguien les vio la cara o por un asunto ciento por ciento corporativo.

¿A qué me refiero con esto? A que, como se lo dije en mi
videoblog Surtido rico, para el grupo empresarial al que pertenece esta señal era fundamental salir al aire, inmediatamente, con cualquier cosa dramatizada.

¿Para qué? Para demostrarle al gobierno, una vez más, que tiene la capacidad de hacer telenovelas.

¿Y? ¿Qué tiene eso de importante? Mucho, porque este va a ser uno de los puntos que la autoridad evalúe a la hora de decidir a quién le va a dar los nuevos canales de televisión abierta nacional.

Grupo Imagen Multimedia, con Amor sin reserva, más todo lo que Cadenatres ya había hecho, está demostrando que tiene poder, contactos y experiencia para hacer ficción.

Y pues sí, esto, desde la perspectiva mediática, empresarial y política es muy bonito. El problema es que por acá, perdidos en el espacio, olvidados, estamos usted y yo: el público.

Si Cadenatres trabajara para las audiencias, sus directivos ni remotamente hubieran autorizado un proyecto tan malo.

¿En qué me baso para decirle que esto es malo? En que tiene serios problemas de identidad, en que no cuenta ninguna historia y en que tiene un reparto lleno de baches.

Problemas de identidad. ¿Qué es esto? Se lo voy a explicar de la siguiente manera: cuando usted va a sintonizar, por ejemplo, una telenovela de Juan Osorio, de Rosy Ocampo o de Salvador Mejía, sabe lo que va a ver.

A usted y al mundo entero le queda claro cómo son las telenovelas de Juan Osorio, de Rosy Ocampo y de Salvador Mejía. Le pueden gustar o no, pero sabe cómo son.

¿Cómo son las telenovelas de Cadenatres? ¿Cómo? Hasta donde yo me quedé, eran como melodramas de denuncia.

Si no iban por el lado de las cuestiones de género, como Las Aparicio o El sexo débil, iban por el de lo narcopolítico como La ruta blanca e Infames.

Amor sin reserva no tiene nada que ver con eso. Es más, ni siquiera con Dulce amargo. Es como La mujer deJudas, pero peor. Ni en Azteca Novelas la hubieran comprado.

¿Sabe usted lo que es eso para el cerebro de las pocas o muchas personas que miran Cadenatres? ¡Un insulto! ¡Una razón para cambiarle de canal!

¿Para qué ver en Cadenatres una telenovela que no parece de Cadenatres? Y luego estos señores, en su infinita soberbia, le llaman a esto serie.

¡Ahora resulta que Amor sin reservas es como Game of Thrones! ¡Jajaja! ¡Sí, claro!

¿Hasta cuándo van a entender esos ejecutivos que las telenovelas son un negocio de humildad?

¿Hasta cuándo se van a bajar de su nube de intelectualidad para asumir lo que es la televisión abierta y lo que es la atención del público?

No cuenta ninguna historia. ¿Qué le quiero decir cuando afirmo que Amor sin reserva no cuenta ninguna historia?

Algo tan sencillo como esto: ¿me puede decir de qué trata? ¿Me la puede resumir en una frase?

No hay manera. Una tipa se va a casar con un tipo. Ni de ella ni de él sabemos nada. Ella tiene dudas. Él no.

Pero, por el otro lado, hay otro chavo que es entre ecologista, superhéroe y fan de las fantasías eróticas por internet (¡vaya combinación!).

La tipa, por sus calzones, huye de su boda vestida de novia en una moto (lo más impráctico del universo), tiene un accidente como de videohome chafa de 1988 con el ecologista y termina en el fondo de un río.

El ecologista, que había quedado desmayado en su Jeep, mágicamente despierta, adivina que la tipa está en el fondo del río, la rescata y acaba con ella… ¡En un hotel!

Bueno, Quiero amarte era Shakespeare. ¡No hay manera de no burlarse de esto! ¿Cuál chiste quiere que le cuente primero? 

Pero volvemos a lo mismo: ¿Cuál es la historia? ¿Por qué debemos de ver esta joya todos los días, a la misma hora, durante meses? ¿¡Por qué!?

Reparto lleno de baches. ¿Qué le trato de decir con esta afirmación?

Que sí, Amor sin reserva tiene a inmensas figuras como Héctor Bonilla, Anna Ciocchetti y Michel Brown, pero también tiene un montón de gente que no fue presentada adecuadamente.

Ojo, no estoy diciendo que no tengan talento. Estoy diciendo que cuando se trata de telenovelas hay que hacer las cosas de una manera muy específica para que los repartos funcionen y aquí no se hizo.

¿Ahora entiende cuando le digo que esto es terrible? Evidentemente esto no le va a meter un susto ni a Televisa, ni a Azteca ni a nadie.

Evidentemente estamos ante un asunto corporativo y qué tristeza, porque si algo necesitábamos en este país eran opciones, que alguien pensara en nosotros como público. ¿O usted qué opina?

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