El pozo de los deseos reprimidos

Ya no hay temor a Dios


Espero que lo que voy a decir a continuación no se vaya a malinterpretar, pero es verdad: a veces siento una pena muy grande por Dios.

¿Por qué? Porque ya nadie se lo toma en serio, ya nadie lo respeta. Es como si se tratara de un viejo recuerdo, de algo que pasó de moda.

Hasta hace algunos años, por ejemplo, tan pronto llegaba el Miércoles de Ceniza, ¡zaz!, todo el mundo se preparaba para vivir la Cuaresma, para respetar la vigilia y, en el caso concreto de la televisión, para ver grandes programas especiales.

Desde las típicas películas sobre la pasión de Cristo hasta mesas redondas sobre nuevos descubrimientos, recomendaciones para las familias y todas esas cuestiones.

Ahora, cuando hablamos de Dios en televisión, cuando mucho, hablamos de Pare de sufrir, de Hay esperanza y todos esos infomerciales tan horribles.

Sí, tenemos misas en pantalla. Sí, tenemos emisiones como La rosa de Guadalupe y A cada quien su santo.

Pero ya no tenemos lo que teníamos antes: la noción de que esto era importante.

Por eso me llama la atención que el canal History, como parte de su espectacular paquete de estrenos, ejercicios de relaciones públicas con sus televidentes, actividades para desarrollar en línea y nuevas temporadas de títulos clásicos, le esté entrando como le está entrando al tema de Dios.

¿Con qué? Con Los secretos de la Biblia, una de las mejores series sobre asuntos religiosos de todos los tiempos.

¿En qué me baso para decirle esto? En que aquí no importa si usted es creyente, ateo o si lo único que le interesa de esta temporada es tirarse en la playa a tomar cerveza.

Secretos de la Biblia es una serie documental que cautiva de principio a fin, una superproducción que vale como el mejor de los espectáculos, una experiencia periodística, una obligación para todos los que amamos la televisión.

¿Cuál es la idea? Tomar la Biblia y viajar por todo el mundo investigando qué hay detrás de éste, el libro más leído por la humanidad.

¿Hasta dónde es verdad y hasta dónde es mentira lo que dice? ¿Por qué nos gusta tanto? ¿Sí es cierto que hay que hacerle caso? ¡Pero cómo es posible hacerle caso si está lleno de contradicciones!

Vi el estreno de esta emisión el domingo pasado y quedé cautivado. Es como poner una película de Indiana Jones, combinarla con una cinta de enigmas y conspiraciones tipo El código Da Vinci y darle un sustento científico.

¿Resultado? Una gran experiencia que no se parece a ninguna otra. ¡Y mire que se han hecho ene ejercicios mediáticos sobre la Biblia!

¿Pero sabe qué es lo que más llama la atención de este título? La inversión.

Se ve que los señores de History se gastaron una fortuna en la realización de este concepto, presupuesto que rivaliza contra el de la mejor de las series dramatizadas.

¡Caray, esto es importante hasta para los anunciantes! ¿Por qué no verlo? ¿Por qué no recomendarlo?

¿Porque habla de Dios? ¿Ahora resulta que por querer jugar al "laico, al obligatorio y al gratuito" nos vamos a alejar de los orígenes de la Semana Santa?

¡No, pues con razón estamos como estamos! ¡Con razón a Dios le está yendo tan mal a la hora de las preferencias del público!

No fuera una película de terror porque ahí estaríamos haciendo escándalo, mientras los periódicos le dedican las portadas de sus secciones de espectáculos.

Hágame un favor y hágase un favor, busque Los secretos de la Biblia en History y, en general, échele un ojo a todo lo que está pasando en esta señal tan importante de los cables y de las antenas directas al hogar.

Usted, como yo, se puede volver loco de felicidad con los nuevos capítulos de El precio de la historia, Cazadores de tesoros, Los restauradores y Maestros del trueque.

¿Y qué me dice de su selección de especiales? Lo que hicieron el fin de semana pasado con Asesinato JFK y El hombre en Marte estuvo de antología.

En fin, yo aquí podría estar todo el día celebrando a History pero, a propósito de Cazadores de tesoros hay una recomendación que no le puedo dejar de hacer, especialmente a las audiencias del siglo XXI, a las personas que esperan algo más que televisión cuando encienden sus monitores.

Este jueves, a las 19:00 horas, en tuhistory.com, la gran Danielle Colby de ese fabuloso reality show tendrá un "íntimo" con sus seguidores mexicanos.

¿Qué es un "íntimo"? Una convivencia más allá de lo convencional desde México para México, un regalo para el público de este país por su preferencia.

Y usted sabe que Danielle es hermosa y divertida. Aproveche desde ahora para apartar este momento en su agenda y si quiere más información, métase ya a la página de History en internet.

A veces siento una pena muy grande por Dios. Gracias, History, por atreverte a transmitir una propuesta en este sentido. Gracias por tantas cosas que hace por este país.

alvaro.cueva@milenio.com