El pozo de los deseos reprimidos

El cártel de las estrellas

Quiero felicitar públicamente a Televisa por haber tomado la decisión de programar La piloto de lunes a viernes a las 21:30 en Las Estrellas.

¿Por qué? Porque ya era justo y necesario que alguien le dijera al pueblo de México que no vale la pena ser bueno, que de nada sirve la educación, que lo único que importa es el dinero.

Y si para obtener dinero hay que prostituirse, mover droga o incluso matar, pues que la gente se prostituya, que mueva droga y que mate.

¿Cuál es el problema? Eso es bonito, eso aplica como un sueño, eso es aspiracional.

Gracias, señores del consorcio de Emilio Azcárraga, por dejar de jugar a la doble moral, por mostrar las cosas como son, por enseñarle a las multitudes el verdadero camino del ascenso social.

Mujeres: si tienen buen cuerpo, no importa que jamás se hayan subido a un avión, pueden conseguir chamba de sobrecargo.

Señores que trabajan en la industria de la aviación: manejar un avión no tiene chiste, es algo que se aprende en tres patadas. Relájense.

Amigos del gobierno: ya no inviertan en campañas diciéndole a los jóvenes que denuncien si alguien les quiere meter mano.

Ahórrense ese dinero porque ya nos quedó claro, con este proyecto, que el abuso sexual es una opción y que si el cliente no cumple, en lugar de ir con las autoridades, hay que hacerse justicia por propia mano.

Traficar con drogas es divertido, deja mucho dinero e incluso es sexy.

Ahí están las mujeres más hermosas. Ahí están los hombres más galanes. Ahí están los verdaderos amigos.

¿Qué prefiere usted, enterrar su juventud en una escuela o aprovecharla gastando, viajando y gozando como esos personajes?

¿Qué prefiere, trabajar de sol a sol por un sueldo miserable apegándose a la ley o llenarse los bolsillos de dinero en un ratito a través del crimen organizado?

¡Hasta que por fin alguien se atrevió a decirnos, en televisión abierta privada nacional, a gran escala, que hay que confiar más en los delincuentes que en los policías!

En La piloto los policías o son traidores o son capaces hasta de dejar huérfanos a los niños más inocentes.

En cambio, los narcos son netos, te dicen lo que quieren, lo que sienten, y solo matan a quienes les quedan mal. Tienen razón.

¡Gracias, Televisa! Por eso te va tan bien. Al pueblo de México le gustan los mensajes de superación física, económica y sentimental, y eso es lo que nos estás dando con esta obra maestra del espectáculo popular.

Cuánta sabiduría pero, sobre todo, cuánta esperanza.

Esto es lo que necesitábamos, que un canal de televisión abierto nos preguntara cosas como ¿Tienes a alguien que te salve de tus problemas como La piloto?

¡Bravo! Eso era, insisto, lo que más nos urgía, que nos inspiraran por medio de frases como: “Cuéntanos en qué momento te has arriesgado tanto como la piloto”.

Es hermoso, es poner a una criminal como ejemplo, como salvadora. Es motivarnos para que nosotros también nos arriesguemos a colaborar con el narco.

Solo así saldremos de pobres. Solo así tendremos calidad de vida. ¿Puede haber algo más maravilloso que esta serie?

Y es que aquí pasó algo que todos tenemos que celebrar. Haga memoria, esta joya que se estrenó a mediados del mes pasado en Estados Unidos estaba anunciada, hace meses, en Blim.

Muchos la estábamos esperando como a un montón de narcoseries igual de positivas como lo último de lo último de El señor de los cielos porque esa clase de plataformas no tienen el componente didáctico de la televisión abierta.

Pero como que algo pasó en Televisa porque a muy pocos días del lanzamiento de La piloto en ese sistema de distribución de contenidos en línea, la cosa se detuvo y se programó en el horario más importante del canal más familiar de México: Las Estrellas.

¡Qué grandiosa idea! Ahora todo México, sin importar sexo, edad o nivel socioeconómico, tiene acceso a este material.

Ahora todo el país puede soñar con pilotear un avión lleno de droga. Lo más irónico es que La piloto no aparece en Blim ni siquiera bajo el esquema de catch-up como otras emisiones de esa empresa tipo Mi adorable maldición.

Blim ha dejado de importar y Las Estrellas se fortalece con contenidos edificantes y de calidad aunque se hayan diseñado para otras plataformas.

A mí me encanta que esté pasando esto, que por fin todos nos perdamos ese falso respeto que veníamos manejando, que podamos hablarnos con groserías.

Y, lo más sublime de todo, que esto venga de una mujer porque una mujer que se prostituye, que ataca a otros a cuchilladas, que dice leperadas y que colabora con el crimen organizado es una mujer empoderada y eso es a lo que todas nuestras mujeres deberían aspirar.

Quiero felicitar públicamente a Televisa por haber tomado la decisión de programar La piloto de lunes a viernes a las 21:30 en Las Estrellas. Es lo mejor que nos pudo haber pasado. ¿A poco no?

alvaro.cueva@milenio.com