El pozo de los deseos reprimidos

Televisa y 'La candidata'

Qué pena me dan todas esas personas que desde la semana pasada están diciendo que La candidata es una estrategia de Televisa para posicionar a Margarita Zavala rumbo a las elecciones de 2018.

¿Así o más conspiradores? ¡Claro que no! La candidata es una jugada maestra del consorcio de Emilio Azcárraga, pero contra Netflix.

¿O qué, a usted ya se le olvidó que esa empresa, desde hace siglos, iba a sacar una telenovela con Kate del Castillo sobre cuestiones electorales y de presidencia?

Bueno, pues quién sabe qué broncas haya tenido Netflix con ese asunto antes, durante y después del escándalo de Kate con El Chapo, pero el caso es que su famosa producción original jamás salió al aire.

Y Televisa, nada tonta, se movió y le ganó el tema a Netflix, a Tv Azteca, a Imagen Televisión y a todo aquel que quiera tratarlo de aquí a 2018.

¡Me encanta! ¡Eso es competir! ¡Eso es tener capacidad de respuesta! ¡Eso es lo que todos queríamos!

Porque, además, La candidata es una de las emisiones más valientes jamás hechas en toda la historia de la televisión mexicana.

No nos hagamos tontos, no es lo mismo que Argos diga en un canal pequeño, como alguna vez fue Cadenatres, que el gobierno juega con prostitutas en un concepto como Infames, a que Televisa lo haga.

Y Televisa no nada más lo está haciendo, lo está poniendo en el horario más importante de la señal más poderosa de todo México con algunas de las figuras más queridas de toda la industria de la televisión nacional.

Perdón, pero usted y yo nos quejábamos de que Las Estrellas solo producía porquerías inmundas, aburridas, acartonadas, predecibles, repetidas y obsoletas como Amazonas y Simplemente María.

La candidata es todo lo contrario, es una joya exquisita tanto en fondo como en forma.

Es dinámica, fresca, cinematográfica, original, adictiva, está bien hecha y en perfecta concordancia con las más importantes tendencias de la televisión mundial.

Y no, aquí no se está jugando a aventar la piedra y a esconder la mano filtrando chismes de las noticias o del mundo de la política como en El señor de los cielos, El octavo mandamiento o Fortuna.

Aquí se está creando algo nuevo y todavía más poderoso, porque como la intención no es partidista o ideológica, el mensaje es brutal.

Tenemos toda la parte humana, fantástica, de la mujer empoderada, de las aventuras de alcoba, de padres e hijos.

Pero también tenemos la parte de acción, de los asesinatos, de la manipulación de la información, del manejo del poder, de lo que sucede en un universo muy superior al nuestro y que, por lo mismo, se vuelve completamente seductor.

Resultado: tenemos una propuesta que puede satisfacer las necesidades de entretenimiento lo mismo de las familias que solo se quieren divertir que de las audiencias más cultas y politizadas.

Tenemos material para mujeres, para hombres, para gente madura, para millennials, para chavos. Es uno de los espectáculos más perfectos que se han creado en México en los últimos años.

¿Y sabe qué es lo mejor de todo? Que esto no es una narconovela, es un producto positivo, que le deja algo a la gente.

Por tanto, es una mina de oro para los anunciantes, para las agrupaciones y para las personas que estaban desesperadas por asociarse con algo bueno, entretenido, moderno e inteligente.

¿O qué, si usted fuera una marca, no estaría más que feliz de amarrar sus valores a los de una telenovela que apuesta por el combate a la corrupción?

La candidata es la más clara demostración de que ha nacido una nueva Televisa.

¿Cuándo había visto usted que en una telenovela de San Ángel se dijera que los políticos manejan a los medios a través de las pautas publicitarias?

¿Cuándo había visto que se denunciara cómo se desaparecen las imágenes de las cámaras de seguridad que están por todas las calles?

¿Cuándo había visto en esa frecuencia tan importante todo lo que están sacando de los senadores, las bancadas, los jefes de seguridad, las redes sociales, las enfermedades venéreas, los casinos y los ejecutivos de cuenta de los inversionistas más ricos de México?

Y siempre con respeto, con buen gusto. ¡Eso es lo más increíble!

Señor, señora, mire, ya, para acabar pronto, estamos en plena cacería de gobernadores. ¡La candidata es una telenovela de gobernadores!

¿Quería un cambio? Aquí está. ¿Quería contenidos? Aquí están. ¿Quería producción? Aquí la tiene. ¿Quería críticas? Aquí están, abundan.

¿Qué más quiere? ¡Qué!

Mejor póngase a ver La candidata antes de que alguien muy importante se enoje y nos la quiera quitar.

Y no juegue a la intriga, a amarrar navajas con Margarita Zavala o a hacerse el muy fino comparándola desde arriba con House of Cards porque la cosa no va por ahí.

Ésta es una telenovela, una magnífica telenovela que desde hace mucho estábamos esperando. ¿A poco no? 

 alvaro.cueva@milenio.com