El pozo de los deseos reprimidos

Los "spots" del PRD

Más se tardó el año en comenzar que los partidos políticos en revelarnos lo que será el gran sello de los próximos meses: las elecciones.

En muchos canales todavía no se terminaban de transmitir los resúmenes de 2014 cuando usted y yo ya estábamos viendo los spots rumbo a los procesos de 2015.

¿Cómo está usted recibiendo esta información? Sobre todo, ¿cómo la está recibiendo en este momento histórico tan complicado?

Esto ya no es 2012. Es otro país. Por eso lo quiero invitar a criticar lo nuevo de la televisión mexicana, lo nuevo de la televisión política.

Pero antes le quiero hacer algunas aclaraciones: voy a agarrar parejo, partido por partido, pero voy a hablar de lo que está al aire en mis pantallas que son las de la Ciudad de México.

Si usted vive en algún otro lugar, le ofrezco una disculpa pero, al mismo tiempo, lo invito a que lea estos textos.

¿Por qué? Porque todos somos México y, a menos que usted me corrija, no creo que haya mucha diferencia entre los anuncios de un partido en una entidad y otra.

Mi tema no es si estos promocionales son válidos o inválidos. Mi tema es lo que dicen.

En un ejercicio de equidad, voy a tratar de escribirle de todos los partidos a un ritmo de un spot por columna.

Pero no le garantizo nada, porque si ocurre alguna otra cosa importante en la fuente de televisión, voy a tener que interrumpir.

Al final, todas las agrupaciones recibirán su crítica. Por favor, téngame paciencia.

Hoy comienzo con el primer mensaje político que vi la semana pasada, con el del PRD.

Imagínese usted que, de repente, la pantalla de la televisión se transforma en algo así una presentación hecha en PowerPoint como las que se utilizan para ilustrar las conferencias.

Y de la pantalla empiezan a brotar dibujitos abstractos con ancianitos, hombrecitos y mujercitas al lado de montones y montones de números que ningún cerebro humano sería capaz de atender en tan pocos segundos.

Mientras esto aparece, la voz de un narrador nos dice:

“El PRD-DF es una izquierda que crea, construye y propone. En la Ciudad de México somos pilar en programas sociales…”

Y a partir de ahí comienza un caprichoso listado de temas donde se habla de justicia y seguridad social para adultos mayores y de la movilidad sustentable que hay en la capital del país.

Además del Metrobús, el precio del Metro y más de 2 mil 500 matrimonios entre personas del mismo sexo.

El remate es la frase “PRD-DF” y ya. Se acabó.

¿Qué le puedo decir de este anuncio? Que es una desgracia.

De seguro lo diseñaron o los peores enemigos del PRD o la misma agencia del PRI porque, casualmente, estos spots y los del Partido Revolucionario Institucional son casi idénticos.

Pero deje usted eso, quiero que note el error de utilizar el nombre PRD-DF.

Sí, yo sé que se trata de un video diseñado para el público que vive en la Ciudad de México, pero ese partido no se llama PRD-DF, se llama PRD.

¿Qué pasa en la cabeza de estos señores que justo hoy que tantas personas los están atacando por proyectar la imagen de un partido dividido, ellos son los primeros en marcar una distancia institucional como si no fuera lo mismo el PRD nacional que el PRD chilango?

¡No puede ser! ¡Es básico! ¡Solitos se están metiendo el pie!

Y luego, en lugar de hacer un buen video en donde usted y yo pudiéramos ver a los capitalinos felices recibiendo los supuestos beneficios de todos los puntos que esta gente presume, nos salen con una animación computarizada como de presentación barata.

Eso es peor que mentir. ¿Dónde están los chilangos realizados por los programas sociales? ¿Dónde se muestra a las mujeres encantadas por los resultados de ese enfoque de género?

¿En dónde podemos ver la funcionalidad de ese transporte público sustentable y la magnificencia de ese Metro tan barato? ¡En ningún lado!

No y ni nos metamos con las cifras, porque entonces sí lloramos. ¿A poco 2 mil 500 matrimonios entre personas del mismo sexo son muchos matrimonios en una ciudad con tantos millones de habitantes? ¿De veras son muchos?

Qué manera tan más monstruosa de arrancar el año por parte del PRD.

Da la impresión de que no se prepararon, de que armaron todo a la carrera, de que no se pusieron de acuerdo, de que no se quieren.

¿Así es como piensan triunfar la próxima vez que los chilangos vayan a las urnas? ¿En verdad esperan que la gente reaccione favorablemente a algo tan improvisado y tan abstracto?

Precampañas son acciones, ideas, emociones. ¿Dónde está el vínculo entre este anuncio y las familias?

Bueno, ya, ¿dónde está la claridad como para entender si todos esos hechos son obra de los jefes de Gobierno, de los jefes delegacionales o de los asambleístas como para relacionarlos y respaldarlos en el próximo proceso electoral?

No se entiende. No queda claro. ¡Pobre PRD! Tiene un problema de comunicación. ¿O usted qué opina? 

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