El pozo de los deseos reprimidos

El sistema está podrido

Existen obras maestras y la segunda temporada de True Detective de HBO.

¡Qué barbaridad! ¡Qué manera de elevar la televisión más allá de cualquier otro lenguaje! ¡Qué prodigio de serie! ¡Qué espectáculo! Todavía no me repongo del orgasmo.

Pero vámonos por partes para que nos entendamos. ¿Qué es True Detective? Es una serie de miniseries.

¿Cómo? Es una serie, pero cada una de sus temporadas cuenta una historia diferente, con personajes diferentes, que comienza y acaba ahí mismo.

Haga de cuenta que es como American Horror Story, pero en televisión premium.

Por lo mismo, si usted no vio la temporada uno, no pasa nada. La puede comprar en dvd o la puede ver en HBO Go.

El caso es que no se necesita ningún antecedente para gozar la temporada dos.

¿Y cuál es el hilo conductor entre las diferentes miniseries que integran este concepto? El lado oscuro de la ley.

No más policías galanes, buenos ni exitosos. Las cosas, como son.

Aquí estamos hablando de policías del siglo XXI, de personajes redondos y, lo más interesante, de casos tan complejos como los de la vida real.

¿Se acuerda que ayer le escribía de la nueva temporada de The Good Wife y le decía que el crimen manda. Bueno, en True Detective no solo manda, domina, nos invade.

¿Cuál sería la diferencia entre True Detective y muchos otros títulos que van hacia el mismo lado? HBO.

Mientras que en otras series, por las características de los paquetes básicos o de la televisión abierta, los contenidos se tienen que administrar en función de los comerciales y hay cualquier cantidad de restricciones, la televisión premium es libre.

Si de repente tenemos que ver algún desnudo, lo vemos. Si en algún punto tenemos que escuchar algo muy fuerte, ya sea en términos de lenguaje o de crítica hacia algún gobierno o hacia alguna religión, lo escuchamos.

Para eso pagan los suscriptores del paquete HBO-MAX. Para eso existen estas ventanas.

Pero bueno, ¿por qué tanto entusiasmo con este título? ¿Qué tiene que no hayan tenido Mad Men, TheNewsroom o Homeland?

Tiene una capacidad asombrosa para dibujar tanto a los hombres y mujeres de hoy como a los conflictos que nos agobian en México y en el resto del mundo.

Fíjese lo que le estoy diciendo porque en True Detective ya no se trata de ir contra el sistema como en BreakingBad o de denunciar al sistema como en House of Cards.

Aquí de lo que se trata es de decir: el sistema está podrido. Vayas adonde vayas no vas a poder hacer nada. Eres parte de él.

Y si te las das de bueno, pues peor porque en este nueva realidad a los que les va mal es a los que se portan bien. Atente a las consecuencias.

¿Cuál es la historia? Políticos corruptos que se quieren hacer todavía más ricos a partir de obras públicas como la construcción de trenes rápidos.

Criminales que impiden la libertad de expresión atentando contra la vida de los periodistas que se dedican honestamente a realizar su trabajo de investigación.

Gente que se hace justicia con su propia mano ante la inexistencia de una autoridad eficiente que satisfaga sus más elementales necesidades de seguridad.

Policías a los que les va mal por hacer bien su trabajo, por capturar a los delincuentes, por impedir el delito.

Cualquier parecido con la realidad nacional es mera coincidencia porque, como se lo he dicho en muchas ocasiones, así está el mundo y True Detective es tan grande que no solo lo retrata, lo pone en la mesa, abre el debate.

Y además es tan humana. No hay manera de mirar a esos señores que defienden del bullying a sus niños sin sentir una gran empatía a pesar de la forma tan brutal como lo hacen.

No hay manera de ver el fracaso de esas mujeres intachables frente al éxito de las que se han entregado a los excesos y no sentir rabia, impotencia, compasión.

Los personajes de True Detective son lo más hermoso que han visto mis ojos en mucho tiempo porque los seres humanos nos hemos convertido en eso, en criaturas imperfectas, con mil rostros, explosivas, contradictorias y sin ilusiones.  

Y los guiones son de una perfección que asusta no solo en términos estructurales, asustan porque son capaces de decirnos, con tres o cuatro frases de cosas tan aparentemente estúpidas como lo que está pasando hoy en día con los astronautas, verdades gigantescas de nuestra existencia y realidad.

Está de más que le diga que el reparto de este proyecto está encabezado por pura superfigura de Hollywood, que la música es una locura de tan buena y que aquí me podría quedar todo el día escribiéndole hasta de los componentes espirituales de esta obra de arte.

Luche con todas sus fuerzas por ver las repeticiones del capítulo uno de la temporada dos de True Detective y búsquela todos los domingo en HBO en el espacio que dejó Game of Thrones. Lo va a dejar con la boca abierta. Se lo juro.

http://twitter.com/AlvaroCueva

www.facebook.com/AlvaroCuevaTV