El pozo de los deseos reprimidos

Roku, Netflix y 'Glow'

Hace una semana le avisé aquí que se había prohibido la venta de Roku en México.

En caso de que usted no tenga los antecedentes o de que no sepa qué es Roku, por razones de espacio, le suplico que busque mis columnas en milenio.com.

Tuve el punto de vista de esta empresa y, por supuesto, el de Cablevisión.

De acuerdo a un comunicado que recibí ayer, le informo que la orden judicial emitida en Ciudad de México que había bloqueado la venta de Roku en el país fue suspendida temporalmente por una corte federal.

Roku está trabajando ya con su distribuidor y con las tiendas para restablecer la disponibilidad de sus aparatos y su plataforma continúa funcionando para sus clientes actuales en todos los estados.

Muchas gracias a las partes involucradas por esta oportunidad periodística. Las cosas vuelven a su destino, y nosotros a seguir gozando de manera legal con más y mejor televisión.

Mujeres en lucha
Otra gran noticia es el estreno, hoy, de la primera temporada de la serie Glow en Netflix, pero tenemos un problema.

¿Cuál? A los señores de este importante sistema de distribución de contenidos en línea les dio por vendérnosla como si fuera una especie de Orange is The New Black pero con luchadoras.

¿Y? ¿Cuál es la bronca? Primero, que no lo es. Y segundo, que por querer apoyar un título están desprestigiando otro.

¿En dónde está el desprestigio? En que al promover algo que va a entrar como lo nuevo de algo que lleva muchos años en el mercado nos están diciendo que lo viejo va de salida, que necesita reemplazo.

Si a esto le sumamos el hecho de que las primeras grandes producciones originales de Netflix llevan más de cinco años en pantalla y que sostenerlas se vuelve cada vez más complicado, la nota del lanzamiento de Glow, lejos de representar algo bueno, se convierte en algo malo.

Y si es malo, a nadie le van a dar ganas de verlo.

¿Por qué querría alguien ver algo como Orange is The New Black si tenemos Orange is The New Black?

Suena a Televisa y sus refritos, a la televisión abierta y sus típicos machotes. Suena a todo menos a Netflix.

Por si esto no fuera suficiente, como Glow se desarrolla en los años 80, la misma década de Stranger Things, al rato se van a hacer mil y una comparaciones y no precisamente en buen plan.

Que si, ¡claro! Netflix se quedó atrapada en los 80. Que si ahora esa plataforma se va a dedicar solo a la nostalgia. Que si es televisión para viejitos.

¿Pero sabe qué es lo más triste de esta historia? Que Glow es excelente, chistosa, entrañable. Una recomendación que merece convertirse en maratón para este fin de semana.

¿Qué es Glow? El más hermoso homenaje que los directivos de Netflix le pudieron haber hecho a las mujeres, a las luchas y a la televisión tradicional.

Es la historia de un grupo de chicas particularmente exótico, que terminan participando en uno de aquellos primeros y legendarios programas de luchas, que con el paso de los años dieron pie al nacimiento de marcas e industrias como la UFC y WWE.

Para cualquier casa productora hablar de esto hubiera sido muy fácil. Es una mina de oro por su combinación de mundo retro, deporte, erotismo, actividades extremas y glamur.

Los responsables de este joya se vieron particularmente listos, se complicaron la vida y en lugar de regalarnos un lugar común muy masculino decidieron partir de puras figuras femeninas.

Resultado: tenemos ante nosotros esa parte de la historia del deporte y de los espectáculos que nadie nos había contado en voz de mujeres que no solo representan a las chicas de esa época, son la chavas empoderadas de hoy.

No hay mujer que vea Glow y que no la acabe adorando. Es una magnífica aportación en tiempos donde el gran tema internacional tiene que ver con las cuestiones de género.

Pero lo más interesante aquí es lo que ocurre con la televisión. Este título la reconoce, la pone en un lugar muy alto.

¿Y? ¿Cuál es la nota? Que se supone que Netflix era la enemiga número uno de la televisión.

Al ponernos Glow nos está mandando un mensaje de amistad, de concordia. ¡Bravo!

¿Pero esto es drama, comedia o qué? Es un poco de todo pero es increíblemente entretenido y yo la amo porque, más allá de la perfección de la historia, de la redondez de los personajes y de la grandeza de las actuaciones, tiene una música maravillosa y un manejo de la moda todavía mejor.

Glow son los 80 plus: trapos, pelos, colores, rolas, ritmos. Es lo mejor de ayer, pero visto con los ojos de hoy y no sé cómo le vaya a ir a usted, pero eso, a mí, me hizo reír, me hizo suspirar y, lo más bonito, me hizo soñar.

Por favor, este fin de semana busque Glow en Netflix y acuérdese de ver más de un capítulo porque como esto está diseñado para consumirse de manera diferente, de que se va a llevar sorpresas, se va a llevar sorpresas. ¿A poco no?

alvaro.cueva@milenio.com