El pozo de los deseos reprimidos

La serie de Lila Downs

Como usted sabe, el 5 de mayo se celebra la Batalla de Puebla, una de nuestras fiestas nacionales más importantes.

De hecho, en lugares como Estados Unidos, por diferentes razones políticas, es algo así como el “Día de la mexicanidad”, una celebración por encima de nuestra mismísima Independencia.

Me preocupa que la televisión abierta privada nacional, tan comprometida con nuestros valores y tan desesperada por hacer negocios, no aproveche este pretexto para tirar la casa por la ventana.

¿Se imagina usted todo lo que se podría hacer? ¿Se imagina todo lo que se podría vender?

Es en este punto donde yo quiero felicitar públicamente a NatGeo.

¿Me creería si le dijera que es la única señal que se preocupó por invertir en una producción especial de estreno para este 5 de mayo?

Y no solo se preocupó, se ocupó, y el resultado es una serie de cuatro capítulos media hora verdaderamente magistral, original, fresca y entretenida.

Se llama Herederos. ¿Y sabe quién la conduce? Lila Downs, una de nuestras más grandes embajadoras a nivel artístico y cultural, una de las más famosas estrellas de la música en el mundo entero.

Ella se presenta en los mejores teatros de las ciudades más importantes de los cinco continentes, canta ante multitudes, políticos e intelectuales. ¡Hasta en el Oscar!

Yo no sé cómo le hicieron los señores de NatGeo para sacarla de su complicadísima agenda y grabarle una serie, pero lo hicieron y la señora es magnífica, una comunicadora excepcional.

Lo que usted va a poder ver a partir de mañana, los viernes a las 20:00, es un acontecimiento. Punto.

¿Y qué es Herederos? ¿De qué trata? ¿Vale la pena?

Herederos es concepto donde Lila Downs recorre cuatro de las regiones más hermosas y emblemáticas de nuestros país en algo que solo se puede definir como un exquisito homenaje a México, a toda América Latina y a su gente.

Yo, que ya tuve el privilegio de haber visto este material, le confieso que me enamoré porque no se parece en nada a los típicos show que se graban cada vez que llegan las fiestas patrias.

Herederos le da la vuelta a los lugares comunes. Si va a Guanajuato, por ejemplo, en lugar de ir a los típicos lugares a los que van todos los programas, nos deja con el ojo cuadrado acercándose a rincones preciosos que jamás habían salido en televisión.

Y lo que más destaca es que está hecho a partir de la gente.

Lila, que es una estrella, va al puesto más sencillo, con la señora más humilde, a comerse un helado y nada más con eso, nos enloquece.

¿Por qué? Porque ese helado tiene una historia, porque esa historia tiene sus personajes y porque si ella no se hubiera acercado a probar eso, ni usted, ni yo ni nadie, nos hubiéramos enterado de algo tan bonito, tan sorprendente, tan mexicano.

No, Herederos no es una revista de turismo ni se parece a todos esos espectáculos sobre comida callejera que han aparecido en el mercado en los últimos años.

Es una emisión mucho más completa y compleja donde sí, hay turismo y comida callejera, pero también arte, alta cocina y experiencias, muchas experiencias de todo tipo.

Ver Herederos es ir más allá de mirar a México. Es vivir a México: olerlo, tocarlo, oírlo, probarlo.

Y sí hay manera de que usted compruebe esto porque es admirable la técnica cinematográfica que hay detrás de esta producción de la casa Ojo de Hacha, responsable de muchas joyas de la televisión reciente como la serie Crónica de castas de Canal Once.

Aquí la cámara se mueve de otra forma, la edición maneja un ritmo perfecto y Lila es Lila, transparente, sencilla, mexicana.

No sé usted, pero yo nunca pensé que esta cantante fuera capaz de entrevistar como ella lo hace, ni de describir las cosas que ella describe, pero lo hace mejor que muchos periodistas profesionales.

Y lo más bonito es que hace clic con dos de las audiencias más olvidadas por la industria: la de la gente menos favorecida y la de los más poderosos mercados internacionales.

NatGeo todavía no alcanza a darse cuenta de la prodigiosa mina de oro que acaba de descubrir con este lanzamiento porque no hay televidente ni anunciante, ni siquiera del gobierno, que no mataría por estar ahí.

Herederos tiene todo para revolucionar la producción de programas especiales para nuestras fiestas patrias y para convertir el 5 de mayo en una nueva oportunidad de hacer negocios pero a lo bestia.

Por favor, si en algo aprecia usted nuestra identidad como país y como continente, luche por ver mañana a las 20:00 (y luego en la app de NatGeo) el estreno de esta serie con Lila Downs.

Le va a encantar, se lo juro, y va a descubrir cosas de México, de América Latina y de su gente que jamás imaginó que podría descubrir a estar alturas del partido. De veras que sí.

¡Felicidades, NatGeo! ¡Ahora sí vamos a celebrar el 5 de mayo como Dios manda! ¿O usted qué opina?

alvaro.cueva@milenio.com