El pozo de los deseos reprimidos

La serie que no deberías ver, sin cortes

Cuando me avisaron que el canal Moviecity Action iba a pasar la saga completa de Spartacus sin censura dije: esto debe ser un supertruco publicitario.

¿Spartacus? ¿Sin censura? ¿Sin cortes? Pero si yo vi todo de todo: genitales, sangre, tripas. ¡Pues qué me faltó o qué! Imposible que eso haya salido con cortes.

¡Pues qué cree! Desde el lunes me puse a ver esta transmisión especial que se está dando todas las noches por ese importante canal de televisión premium y los que me dieron el pitazo tenían toda la razón.

El Spartacus que yo vi tenía cortes y éste se ve sensacional. No ha envejecido ni tantito. Parece que la grabaron la semana pasada y volver a verla, así, no es solo volver a ver, es apreciarla en su real magnitud.

La noticia de que Moviecity Action esté transmitiendo la saga completa de Spartacus a razón de un capítulo por noche es una de las mejores noticias de esta temporada en la que la mayoría de los canales, incluso los de paga, doblan las manos.

No vamos a tener que esperar entre temporada y temporada, y lo más atractivo es que esto no viene solo, viene con una presentación en la que Liam McIntyre, el actor que protagonizó la última parte de este concepto, nos habla directamente a usted y a mí.

¿De qué? Primero, del legado de Andy Whitfield, el primer Spartacus, lo cual se me hace de una sensibilidad exquisita.

Y, segundo, de lo que la saga de Spartacus le aportó a la industria tanto en términos técnicos como dramáticos y de impacto popular.

Estamos hablando de uno de los títulos más importantes de los últimos años, de un proyecto que cambió la manera de ver y hacer televisión en todo el planeta.

Aquí, por primera vez, se tejió un espectáculo que fusionó lo mejor de la televisión con lo mejor de la literatura, los videojuegos, los deportes extremos, la acción y el erotismo.

Y lo más maravilloso es que se hizo a un costo mucho menor que el de la mayoría de las series internacionales de televisión sin sacrificar la parte del espectáculo.

Si usted ya vio esta serie, vuélvala a ver de principio a fin y vuélvase a sorprender, y si no, ¿qué está esperando? Moviecity Action nos está dando una oportunidad de oro para descubrirla y apreciarla.

Porque estas cosas, en este momento, se aprecian más que nunca. ¿A poco no? Consulte la guía electrónica de su sistema de televisión de paga para mayor información sobre horarios específicos. Vale la pena.  

Recomendación

Hay algo que todas las personas que amamos el espectáculo, sin importar a qué generación pertenezcamos, debemos hacer: ver Cats en el Teatro San Rafael o en sus giras por los diferentes estados de la República.

¿Por qué? Porque Cats es un título fundamental en la historia del teatro musical de las últimas décadas, un clásico indispensable.

Porque es un privilegio que se esté volviendo a montar en México, y porque esta producción en específico, la de Gerardo Quiroz, tiene algo que yo jamás había encontrado en esta obra: amor.

He visto Cats ene veces, en ene idiomas, con los repartos más sofisticados que usted se pueda imaginar y en teatros insólitos (sin contar con que me sé las canciones de memoria desde que salió el primer LP en los años 80), pero jamás había visto lo que vi en este montaje.

¿Qué? Una puesta en escena hipercálida, sencilla, donde se nota que todos están pensando en que el público se la pase lo mejor posible y donde cada actor está disfrutando lo que está haciendo.

La que pasa ahí es mágico, 100 por ciento emocional, de corazón a corazón.

Cats es un musical tan importante que se presta para que la música y la poesía se pierdan en el dinero, en los efectos, en la pose.

Gerardo Quiroz consiguió eliminar eso y hacer de Cats un espectáculo mucho más tierno y, lo más importante, mucho más cercano a las familias mexicanas.

Usted ve el brillo en los ojos de Olivia Bucio mientras está cantando y bailando, por ejemplo, y entiende que este espectáculo es de a de veras, para gente de a de veras.

No y ni hablar del resto del reparto. Todos, desde Manuel Landeta hasta Orville Alvarado pasando por Lisset y por quien usted quiera, guste y mande, están espléndidos.

A mí me tocó verla el sábado pasado en la última función con Natalia Sosa en el papel de Grizabella y no solo la adoré, confirmé que es una de las más grandes actrices del teatro musical mexicano.   

Por lo que más quiera en la vida, vea Cats lo antes posible. Yo no sé si vaya a durar mucho en cartelera o si la vayan a quitar pronto.

Lo que sí sé es que en este instante está en su mejor momento y que es justo cuando hay que verla de preferencia con sus hijos.

Usted no sabe lo mucho que los niños gozan con este espectáculo, tomándose fotos con los actores y jugando con los “gatos” que se pasean entre las butacas.

¡Felicidades, señores! ¡Cats es lo máximo y con ustedes, más!