El pozo de los deseos reprimidos

Reto a los premios TVyNovelas

Creo que no ha habido un periodista que haya sido más crítico con los Premios TVyNovelas que yo.

Jamás he dejado de denunciar sus carencias. Siempre que me han invitado de juez, les he dicho que no.

Esa ceremonia tiene severos problemas y aunque sus organizadores llevan años tratando de corregir la parte de la credibilidad, estoy convencido de que se deberían fijar más en otras cuestiones.

¿Como cuáles? Como las humanas. Yo no le pido a los Premios TVyNovelas que sean como el Oscar, los Emmys o los Golden Globes.

Sería ridículo. Nuestra economía es otra. Nuestra industria es mucho muy diferente.

Una cosa es la marca TVyNovelas. Otra, las telenovelas, las series y la televisión latinoamericana en general.

No, lo que yo le pido a los Premios TVyNovelas es que se bajen de su pedestal, que amen la pantalla y que comiencen a ser agradecidos.

¿Sabe usted cuál sería un buen comienzo? Entregarle un premio especial este año al señor Chucho Gallegos, único y verdadero inventor de esa fiesta.

Chucho, que es un maestro del periodismo de espectáculos mexicano, fue quien comenzó a entregar esos galardones cuando era director de la original revista TVyNovelas.

Hoy, gracias a su iniciativa, Televisa se mete una muy buena lana, en muchos países, todos los años.

¿Y quién le ha dado las gracias públicamente al señor Gallegos?  ¿Quién le ha entregado una estatuilla? ¿Quién le ha reconocido sus aportaciones? Nadie.

Mientras TVyNovelas siga jugando a olvidar, a castigar a un personaje tan fundamental en su historia como éste, yo no voy a ver con buenos ojos sus premios. ¿Usted sí?

LOS CAMBIOS EN TV AZTECA

Muchas personas me están pidiendo mi opinión sobre los cambios en Tv Azteca.

Cambios como los de Cocineros mexicanos y Enamorándonos, que antes estaban en Azteca 7 y que ahora están en Azteca 13.

Están molestas y con justa razón.

Sí es una falta de respeto que un proyecto que antes estaba en un canal se vaya a otro y que un concepto que originalmente era de una manera termine de otra.

A mí, como a ellos, no me parece. A estas alturas de la historia de la televisión todos los canales deberían saber qué meter, en qué señal y en qué momento.

El mensaje es terrible: cero estabilidad, cero certeza.

¿Y qué es lo que quiere la gente hoy cuando casi nadie tiene estabilidad ni certeza? Cualquier cosa menos cambios.

Por eso hay tantas audiencias que están regresando a ver lo mismo de siempre en los lugares de siempre, porque eso les da poder, porque eso las hace sentirse seguras, aunque solo sea para quejarse.

La televisión no solo ofrece contenidos, ofrece emociones vinculadas a cuestiones que van más allá de sus programas como las que se desprenden de sus estrategias de programación y de sus mecanismos de contratación de talentos.

Tv Azteca está viviendo hoy lo que Televisa, Canal 22, TeleFórmula y muchas otras marcas vivieron hasta hace algunos meses.

Al final solo se van a quedar los programas que proyecten algo parecido a una estabilidad, a una seguridad, a un respeto.

En televisión, como en la vida, los únicos cambios que funcionan son los que se hacen poco a poco, con seriedad, con humildad, con paciencia, con la mejor gente. ¿O usted qué opina?

APRENDAN DE LA CASA DISNEY

¿Qué es lo primero que le dicen a uno en la tv mexicana? Que los niños y jóvenes ya no ven la tele, que las nuevas generaciones solo quieren mirar lo que se hace en plataformas como Netflix.

Yo quisiera saber por qué, cuando voy a dar charlas a primarias y secundarias, resulta que todos los chavos son expertos en lo que sucede en la televisión.

Que alguien me explique por qué, si ya no vale la pena crear para niños y jóvenes, empresas como Disney se están haciendo ricas con algo en lo que nosotros éramos expertos: las telenovelas juveniles.

Y no son telenovelas juveniles para Estados Unidos o Gran Bretaña. Son telenovelas juveniles para México, Argentina y el resto de América Latina.

Evidentemente aquí hay alguien que, o miente, o está mal informado o solo habla por sus gustos personales.

Si de algo están urgidos nuestros niños y jóvenes es de televisión, de televisión diseñada para ellos y a las pruebas me remito: O11CE (léase once).

O11CE es una telenovela juvenil que cuenta la historia de un chico pobre que acaba metido en un colegio de ricos porque sueña con llegar a ser estrella de futbol. Sí, es una mezcla de El juego de la vida con Rebelde. Puro lugar común.

Pero así, como lugar común, es buena, tiene éxito y va que vuela para convertirse en una sucursal de Soy Luna y Violeta.

¿Por qué no se le ocurrió antes a ninguna televisora mexicana? ¿Por qué ese dinero, en lugar de venir para México, se está yendo para otras partes?

Busque O11NCE en Disney XD. Si usted es público de este tipo de contenidos, le va a gustar. ¿A poco no?

alvaro.cueva@milenio.com