El pozo de los deseos reprimidos

Mi regalo de Navidad

Hay una crítica que me estaba guardando para hoy. ¿Cuál? La de The 2014 Victoria’s Secret Fashion Show ¿Por qué? Porque quería que fuera mi regalo de Navidad para usted.

Le voy a explicar: a mí me gusta, en esta fecha tan significativa, regalar lo mejor y no existe en todo el mundo algo más maravilloso que The Victoria’s Secret Fashion Show.

Píenselo en la intimidad de su casa: premiaciones tenemos ene, desde las de cine y televisión hasta las de música y sindicatos pasando, por supuesto, por los desfiles de modas, las ferias del libro, por las convenciones de cómics y las grandes competencias deportivas.

¿Pero cuántos otros eventos hay como The Victoria’s Secret Fashion Show? ¡Ninguno! Esto es único, especial.

¿A usted no se le hace un milagro poder decir esto justo ahora que tenemos tantas cosas en tantos canales de tantos países?

Amo The Victoria’s Secret Fashion Show y uno de los grandes sueños de mi vida es poder, algún día, ir a una de esas pasarelas y contemplar con mis propios ojos toda esa belleza, toda esa perfección.

Pero vámonos por partes para que me entienda. The 2014 Victoria’s Secret Fashion Show se transmitió la semana pasada para México y toda América Latina por los canales TNT y TNTHD.

Y lo más sensacional es que si usted se pone listo y busca con cuidado, va a poder encontrar las repeticiones y hasta disfrutarlo en diferentes dispositivos más allá de la televisión dependiendo de la compañía de cable o de antena directa al hogar que utilice y del paquete que tenga contratado.

The Victoria’s Secret Fashion Show es muchas cosas. Primero, la gran presentación de la nueva colección de lencería de la marca Victoria’s Secret.

Segundo, un desfile de moda que convoca a algunas de las modelos más famosas, seductoras y hermosas de todo el planeta.

Tercero, un concierto a donde acuden algunas de las estrellas de la música más relevantes del mundo.

Cuarto, una gala capaz de convocar a la crema y nata del jet set internacional.

Quinto, una cobertura especial para televisión de todo lo que sucede en esa fiesta.

Y sexto, un reality show con el antes, durante y después de la ceremonia más una larga lista de cuestiones paralelas como la presentación de libro, la realización de las sesiones fotográficas y el viaje de las modelos.

Meta todo esto a una especie de licuadora virtual y el resultado es un espectáculo sin paralelo donde tenemos producción, moda, música, belleza, erotismo, poder de convocatoria, glamour y dinero, mucho dinero.

Imagínese que de repente estamos viendo a las modelos y antes de que acaben de caminar hacemos un corte para ver lo que está pasando tras bambalinas, y luego tenemos la declaración de una de las muchachas, y mientras, la rola del momento interpretada en vivo.

Por si todo lo que le acabo de decir no fuera suficiente, este año The Victoria’s Secret Fashion Show salió de Estados Unidos para hacerse en Inglaterra.

¿Resultado? Un acontecimiento con lo mejor de Europa y América, con toda la irreverencia estadunidense, pero también con todo el apego inglés a las tradiciones.

Estamos, definitivamente, ante una de las mejores ediciones de todos los tiempos con un elenco que incluyó a Taylor Swift, Ariana Grande, Hozier, Ed Sheeran y 47 modelos de todo tipo.

No sabe usted qué hermosura de lencería, qué cuerpos tan más perfectos, qué dominio de los escenarios, qué montaje de los musicales, qué interacción de las modelos con el público, las cámaras y los cantantes, y qué ambiente tan más sofisticado.

¡Bueno hasta la pasarela era grandiosa! Y cuando le digo pasarela, me refiero, por supuesto, al piso.

Era como una gigantesca pantalla de televisión que cambiaba de imágenes a medida que avanzaba la presentación y a medida que pasaban las modelos.

De repente era dorada y creaba la ilusión de salpicar de oro a las multitudes, pero luego se convertía en una fantasía de cuadros blanco y negros, y de ahí en otra cosa que enmarcaba con particular dinamismo el fantasy bra, el numerazo de las dream girls o el desfile final.

¿Ahora entiende cuando le digo que éste es mi evento favorito? Aquí es donde la alta definición de los nuevos monitores adquiere sentido.

Aquí es donde no basta con una sola transmisión para poder apreciar todo ese talento, toda esa gracia.  

¡Qué tan grande no habrá estado la edición de este año de esta fiesta que el cierre fue completamente diferente!

Sí, hubo un finale, pero más que el desfile, lo importante fue la foto de generación, pero no le voy a dar más detalles para que busque las repeticiones y se entregue, por completo, al placer que generan estos ángeles de la ropa interior femenina.

Por favor, luche por sintonizar esto y por disfrutar de este día tan especial en compañía de sus seres queridos. ¡Feliz Navidad!

 

alvaro.cueva@milenio.com