El pozo de los deseos reprimidos

¡Hasta pronto, Cadenatres!

Yo no sé qué esté pasando en la fuente de espectáculos de este país, pero sí está muy mal.

Muchos comunicadores toman las cámaras, los micrófonos, las páginas de los medios impresos y las redes sociales para decir barbaridad y media.

¿Sobre qué? Sobre lo que sea, desde la vida íntima de las estrellas hasta el apagón analógico, pasando por ratings, ventas y contrataciones.

Y si suena medianamente chistoso, mejor. Perdón, pero no se vale. La base de esto no es el entretenimiento, es el periodismo.

¿Qué les cuesta a estas señoras, a estos señores, acudir a las fuentes antes de abrir la boca?

La nota no puede ser: fíjate que no me contestó el teléfono, porque para empezar, eso habla muy mal de uno como periodista.

La nota debe ser: si no me contesta el teléfono, me espero hasta que me conteste para opinar.

¿Por qué le estoy contando esto? Porque una vez más una importante empresa de medios está haciendo ajustes y media humanidad la está hundiendo en críticas.

Que si va directo a la ruina, que si la censura, que si cientos de familias se van a quedar en la calle, que si no saben lo que están haciendo, que si son unos tontos.

Por supuesto, me refiero a Cadenatres que, como usted sabe, hoy dejará de existir.

¿Cuál es la historia? Grupo Imagen Multimedia tiene, entre muchos medios, dos canales de televisión: Cadenatres y ExcélsiorTv.

El primero es un canal analógico que se sintoniza en el Distrito Federal por el canal 28.

El segundo, un canal digital que se puede ver en el Valle de México a través de la frecuencia 27.2 y que llega a todo el país por diferentes sistemas de televisión de paga.

Mientras todo está sucediendo, México se prepara para la transición de la televisión analógica a la digital y el gobierno ofrece las concesiones para dos nuevas cadenas nacionales abiertas de televisión que serán la competencia de Televisa y Azteca.

Grupo Imagen Multimedia paga una fortuna, se queda con una de esas concesiones y se prepara para convertir al canal Cadenatres en su red nacional.

¿Pero qué ocurre? Cadenatres no es un canal digital, no va a poder embonar en los nuevos esquemas que va a tener la televisión mexicana.

Pero, además, no es una señal perfilada para darle atención editorial y comercial a toda la nación. Es un canal local, chilango, algo que se diseñó para otras cuestiones, en otro momento.

Resultado: así como todas, absolutamente todas las televisoras públicas y privadas de este país han estado haciendo ajustes en los últimos meses, Cadenatres tomó la decisión de detener aquello.

No porque sus dueños no tuvieran dinero (están tirando la casa por la ventana construyendo un corporativo de primer mundo), no porque su proyecto hubiera sido un fracaso (Cadenatres tiene mejores cifras que Canal Once y le mete sustos a ForoTv).

Decidieron detener su canal para hacer las cosas bien, para que cuando llegue el momento de salir al aire en todo México puedan ofrecer una parrilla de programación verdaderamente competitiva, actual, buena en fondo y forma.

Es lo que hizo la primera Televisión Azteca cuando nació.

¿A usted ya se le olvidaron todas las producciones de las redes nacionales 13 y 7 que desaparecieron con el cambio, la inmensidad de gente que dejó de trabajar en aquellas señales y ese día histórico en que Grupo Salinas bajó el switch, literalmente, para marcar un borrón y cuenta nueva, y poder competir contra Televisa?

Esto es lo mismo solo que con algunas peculiaridades técnicas y legales propias de un contexto tan diferente como el que estamos viviendo el día de hoy.

Por un lado, Grupo Imagen Multimedia no puede dejar sin nada el canal 28 del Distrito Federal. Para efectos prácticos, ahí transmitirá, en paralelo, la señal de ExcélsiorTv.

Y por el otro, ¿qué va a pasar con el apagón analógico? ¿Seguirá como va hasta ahora? ¿Sí se va a completar en diciembre o se va a volver a posponer?

Todo esto afecta directamente el futuro de la nueva cadena nacional, porque esta gente ya pagó. Imagínese donde le jueguen chueco. Sí es todo un tema.

Por lo pronto, que nadie se asuste. Todo tiene que cambiar para que las cosas sigan siendo iguales y los buenos proyectos y la buena gente siempre van a encontrar un momento y un espacio para brillar.

Tenga cuidado con cualquier cosa que vea, lea o escuche sobre esta historia.

No se vale opinar sin haber acudido a las fuentes. Y por nada del mundo se vaya a perder las transmisiones de despedida que se irán dando a lo largo del día de hoy en Cadenatres.

Ahí pasó algo importante. Vimos de todo. ¡De todo! Bueno, malo, caro, barato, hacia un lado, hacia el otro. Pero pasó algo importante.

Ahora viene lo mejor, lo que va a pasar después que, con semejantes antecedentes, podría ser todavía más importante y espectacular.

¡Buena suerte, Cadenatres! ¡Hasta pronto, pero a nivel nacional!


alvaro.cueva@milenio.com