El pozo de los deseos reprimidos

¿Los perdonará Dios?

El estreno de Que te perdone Dios me tiene contento, pero al mismo tiempo preocupado.

Contento, porque se trata de un gran clásico del melodrama latinoamericano que ya merecía una buena adaptación.

Preocupado, porque no estoy muy convencido de que se haya programado en lugar de Yo no creo en los hombres.

Si usted se fija con detenimiento, el horario de los grandes clásicos era el que tiene Hasta el fin del mundo teamaré, el que había tenido Lo que la vida me robó.

El espacio vespertino que ocupa Que te perdone Dios, por diferentes circunstancias, era más bien para producciones de otro tipo, más arriesgadas, originales, como, en su momento, le ocurrió a El color de la pasión.

Pero, en fin, quiero creer que atrás de esto hay algo más que un juego empresarial entre Televisa y Univision, televisora estadunidense donde esta producción de Angelli Nesma se estrenó antes.

Quiero creer que ahora sí se le va a hacer justicia a esta obra maestra de la literatura popular mexicana.

¿A qué me refiero cuando le digo ahora sí? A algo que se está manejando mucho en la fuente de espectáculos y que no está del todo bien.

Se dice que Que te perdone Dios es un remake de Abrázame muy fuerte. Claro que no, y si es así, cuidado.

Que te perdone Dios tiene que ser una adaptación de Pecado mortal, una de las más grandes piezas de Caridad Bravo Adams.

Y mentira que jamás se había hecho antes de aquel experimento con Victoria Ruffo. Se hizo en 1960 y no nada más en televisión, también en cine, radio y en libro. Y no una sino varias veces.

Pecado mortal era tan buena historia, que como texto le puede meter un susto a Corazón salvaje, uno de los títulos más famosos de doña Caridad. De hecho, era una de sus obras consentidas. 

Lo que pasa es que, aunque usted no lo crea, a mucha gente le da miedo que se llame Pecado mortal.

Yo sé que es lo más ridículo del universo, pero ahora resulta que con tantas causas y valores, a los genios de la televisión nacional les asusta ofender a Dios.

Y tan les asusta que, ya ve cómo se llama esto: Que te perdone Dios, pero no solo se llama así. Se llama Que te perdone Dios. Yo, no.

O sea, ¿cómo? ¿Qué debemos entender de este nombre? ¿Otra aberración como Hasta el fin del mundo te amaré?

Insisto, ¿qué debemos entender? ¿Que su protagonista es una vieja ardida, incapaz de perdonar? ¿Y eso es positivo? ¿No hubiera sido mejor dejarle Pecado mortal y ya?

¿Entonces por qué si Pecado mortal era una obra maestra de Caridad Bravo Adams cuando la produjo Salvador Mejía no pasó gran cosa? Le voy a explicar.

¿Se acuerda usted de René Muñoz? Era un genio de las telenovelas, escribió muchos de los más grandes éxitos de Carla Estrada como Quinceañera y Te sigo amando.

El sueño de René, y él me lo dijo, era hacerle un homenaje a Caridad Bravo Adams adaptando Pecado mortal.

La idea era que Carla Estrada la produjera, pero como venía de El privilegio de amar y otras cosas se atravesaron en el camino, la historia la tomó Salvador Mejía.

Aquello iba a ser en grande. Hasta se hablaba de que Verónica Castro iba a interpretar a la protagonista.

El caso es que René era un escritor que construía sobre la marcha, sintiendo a los actores, al público, pero desgraciadamente empezó a tener problemas de salud y murió casi al principio del proyecto, dejando aquello abierto, en el aire.

Liliana Abud entró al quite como adaptadora y a como pudo, le fue dando sentido. El resultado fue más una suerte de vamos a resolver, que vamos a crear, ya no se diga de vamos a respetar el estilo de Caridad Bravo Adams.

Mis respetos tanto para Liliana como para Salvador Mejía, como para todos los que participaron en aquella aventura. ¡Qué difícil debió haber sido trabajar así!

El caso es que Pecado mortal quedó sin volver a hacerse de verdad hasta que llegó Angelli Nesma con su magnífico equipo de escritores, encabezado por Juan Carlos Alcalá, Rosa Salazar y Jorge Cervantes.

¿Qué están haciendo? Algo que yo siento muy digno, pero que falta mucho para que podamos evaluar.

La razón es muy simple: usted, como yo, vio los capítulos de la semana pasada. ¿Y qué vio? Antecedentes.

Criticar antecedentes cuando se trata de criticar una telenovela no está bien. No es como analizar un capítulo uno en estructura cronológica.

No tiene caso a menos que se trate de obras como las de Cuauhtémoc Blanco y María del Carmen Peña (Cadenasde amargura), donde el pasado juega recurrentemente con la acción.

Más bien, lo que quiero hoy es sensibilizar a la gente que está participando en Que te perdone Dios para que se dé cuenta de la joya que tienen entre las manos e invitarlo a usted a que no se la pierda.

Si Angelli Nesma y su gente dan en el clavo, estaremos hablando de un cañonazo histórico a pesar de su pésima programación. ¿O usted qué opina?

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