El pozo de los deseos reprimidos

¡Qué nervios!

¿Se acuerda de todo lo que le dije de El hormiguero? ¿¡Pues qué cree!? Hoy voy de invitado.

Sí, hoy voy a estar con Mauricio Mancera, con Pichas y Cachas, y con todo su equipo de colaboradores, y estoy emocionadísimo, porque estos señores no se andan con medias tintas.

¿Qué me irán a poner a hacer? ¿Qué me van a preguntar? ¡Dios! ¡Qué cosa! ¡Qué nervios!

Por lo que más quiera en la vida, échele un ojo a El hormiguero esta noche y coménteme todo lo que quiera a través de las redes sociales.

La cita es a las 21:30 horas por Azteca 7, que en Twitter estoy como @AlvaroCueva, en Facebook como AlvaroCuevaTV, y que El hormiguero aparece en todas partes como ElHormigueroMX. ¡Ahí nos vemos!

Nace un formato

Yo tenía mucho miedo del Cancerotón que el Patronato del Instituto Nacional de Cancerología organizó el viernes pasado en Tamaulipas.

¿Por qué? Porque jamás se había organizado un evento de semejante naturaleza fuera del Distrito Federal y, porque, honestamente, las televisoras de los estados no se distinguen por su elegancia.

Lo menos que me imaginé fue un espectáculo decadente, grosero o con gente muy en el chantaje o con personajes de lo más corrientes haciendo el ridículo con tal de pedirle al público que realizara sus aportaciones.

Pero no, le juro que los responsables de este evento nos regalaron una de las jornadas de responsabilidad social más memorables en la historia de la televisión mexicana.

¿Por qué? Porque no cayeron ni en los arrebatos lacrimógenos de campañas como Teletón ni en las elegancias distantes y multimillonarias de los maratones que se hacen en Hollywood.

No, estos genios inventaron un formato, un lenguaje, que sin dejar de ser exitoso en términos de recaudación y popular en su manera de acercarse a la gente, jamás perdió el estilo.

Yo lo estuve viendo por internet y cuando no me sorprendían las participaciones de estrellas internacionales como Diego Verdaguer o los mensajes grabados de luminarias como Daniela Romo, la información y los testimonios me dejaban con la boca abierta.

El elenco de televisoras regionales como Multimedios Televisión, que normalmente maneja otro tono cuando organiza sus dinámicas, aquí se portó a la altura de los mejores telemaratones del mundo.

Sus preguntas eran honestas. Su conducción, cálida, entretenida, equilibrada.

¿Y qué me dice de la producción, en vivo, desde una locación tan complicada como ese Auditorio Polivalente, o de la logística bancaria que se implementó esa tarde?

Fue un gran evento donde, más allá del dinero, se consiguió algo que no se suele conseguir en este tipo de transmisiones: generar conciencia sobre la prevención del cáncer.

Eso no tiene precio. Eso va a salvar muchas vidas. ¡Gracias! ¡Muchas gracias! ¡Y felicidades! ¡Así se hace!

La sorpresa de la temporada

No sé cómo lo viva usted, pero yo, de un tiempo a la fecha, me he vuelto adicto a los retratos y autorretratos, a las famosas selfies.

Le tomo fotos a todo y lo subo inmediatamente a las redes sociales. Que si cuando termino de hacer ejercicio, que si cuando salgo con mis amigos, que si cuando estoy haciendo mi trabajo.

¡Hasta a la comida le saco fotos! ¿Qué culpa tiene el universo de mis antojos? ¿A quién le puede importar eso? ¿Qué me mueve a compartirlo?

Y ni hablemos de lo que pasa con las otras redes. ¿Cómo puede ser que alguien a quien usted jamás ha visto en persona se convierta en su íntimo amigo? ¿Quiénes sí son amigos y quiénes no?

¿Vale la pena estar discutiendo con alguien que no sabes si está diciendo la verdad en sus mensajes? ¿Sirve de algo?

¿Por qué le estoy escribiendo esto? Porque Warner Channel estrenó hace poco una comedia que trata precisamente de esto.

Se llama Selfie y mucha, muchísima gente se debe estar identificando con su protagonista, una chica de nombre Eliza, cuya misión en la vida es aprender que la vida existe más allá de las redes sociales. 

Selfie es, para acabar pronto, Mi bella dama (My Fair Lady o Pigmalión) aplicada al siglo XXI. Aquí no tenemos a una humilde florista que cambiará su destino aprendiendo a hablar.

Tenemos a una vendedora de oficina que luchará por cambiar su vida aprendiendo a tener contacto real con el resto de los seres humanos. ¡Hasta la protagonista se llama igual!

¿Y quién es el equivalente al profesor de fonética de la obra original? Un mercadotecnista asiático que le enseña a Eliza hasta la manera correcta de saludar a los demás. ¡Fíjese nada más qué talento para hacer una adaptación!

Por si todo esto no fuera suficiente para amar Selfie, ¿sabe quién interpreta a Eliza? Nuestra queridísima Karen Gillan, Amelia (Amy) de Doctor Who. Su maestro es el coreano John Cho (Star Trek).

Busque Selfie los miércoles a las 21:00 por Warner Channel. No solo le va a gustar, se va a identificar. De veras que sí.

www.facebook.com/AlvaroCuevaTV

http://twitter.com/AlvaroCueva