El pozo de los deseos reprimidos

Televisión elevada a la ene potencia

Usted sabe si se la pasa dándole la vuelta a los mismos programas basura de toda la vida.

Hoy, en la tele, tenemos montones y montones de cosas maravillosas para dar y regalar.

El problema, hace mucho que dejó de ser la falta de calidad. La bronca, ahora, es el tiempo.

¿A qué hora se sienta uno a ver tantos títulos tan excepcionales? Por más que queramos, la vida ya no nos alcanza para llenarnos de placer mirando la televisión.

El canal NatGeo, desde hace varias semanas, está transmitiendo una de las series de edición limitada más sublimes de los últimos años. Se llama Genius: Einstein (Genius) y le prohíbo que no la vea.

Perdón si suena a falta de respeto, pero hay cosas que se tienen que experimentar en la vida y esta miniserie es una de ellas.

¿Por qué? Porque es televisión elevada a la ene potencia.

Como usted sabe, porque se lo anuncié en mi videoblog Surtido rico de milenio.com, esta obra narra la vida de Albert Einstein, una figura fundamental de la historia de la humanidad.

¿Y? ¿Qué tiene de interesante voltear a ver a Einstein justo hoy?

Que lo que él vivió está más vigente que nunca en una suerte de broma del destino que al manifestarse tal y como se está manifestando en la actualidad, lo único que demuestra es que el señor tenía razón: el tiempo es relativo.

¿Cuáles son las notas alrededor de esta joya? Primero, que al igual que con Las verdades bien cantadas, Su nombre era Dolores, American Crime Story y Feud, NatGeo nos confirma que los biocontenidos son lo de hoy. ¡Qué sintomático!

Segundo, que ésta es una de las pocas series del mercado que, por sus características dramáticas y cinematográficas, es capaz de seducir a nuestros jóvenes y adolescentes. Ojo con lo que le estoy diciendo.

Y tercero, que Genius: Einstein no parece la biografía de un científico sino la vida de un millennial.

¡Qué visión la de sus responsables! ¡Qué inteligencia la de sus creadores!

No hay manera de que cualquier persona mire esto y no se fascine porque, además, está lleno de acción, revelaciones históricas, erotismo y personajes imperfectos. ¡Es un agasajo!

Por si todo lo que le acabo de decir no fuera suficiente, atrás de su creación están lo mismo directores ganadores del Oscar como Ron Howard (A Beutiful Mind) que algunos de los mejores actores del mundo como Geoffrey Rush (Los piratas del Caribe) pasando por gente que participó en joyas como Salem, Black Mirror, Penny Dreadful y Dowton Abbey.

No se lo puedo decir de otra manera: lo mejor del entretenimiento mundial se reunió para crear este portentoso espectáculo que hace que uno se divierta, se inspire y, ¿por qué no?, que se escandalice.

Y no nada más por el chisme de la vida sexual de Albert Einstein, no, por cuestiones verdaderamente dolorosas que tuvieron que ver con la manera como muchos de aquellos genios de la ciencia sacrificaron su vida para que los seres humanos de hoy tuviéramos adelantos tan impresionantes como las radiografías.

No, ¿y qué me dice de todo lo que tiene que ver con el autoritarismo y el plagio de ideas?

La genialidad de Einstein no sólo tenía que ver con la física, tenía que ver con la defensa de sus aportaciones, con su capacidad para moverse de un lugar a otro, de entender la vida y el erotismo y, por supuesto, con su gran sentido del humor.

¡Qué hombre tan más chistoso! Ahora entiendo cuando dicen que existe un vínculo bastante claro entre inteligencia y sentido del humor.

En resumen, luche por ver ya Genius: Einstein en el canal NatGeo. Sus capítulos se estrenan todos los lunes a las 22:00 y hay varias repeticiones.

Pero si usted en verdad quiere ir más allá, no se conforme con mirarlos en la tele, lléveselos a todas partes en las apps de NatGeo y de Fox.

Ahí están todos los capítulos desde un principio y el uno es gratis. Si usted descarga las apps los puede ver aunque no tenga la suscripción al acceso premium.

¿Ahora entiende cuando le digo que la bronca de la televisión no son los programas basura sino la tremenda cantidad de cosas maravillosas para ver?

¿Usted sabía de la existencia de esta obra maestra? ¿La tenía contemplada? Pues ahora ya sabe que está ahí y, por favor, contémplela.

Usted se merece la mejor televisión del mundo y Genius lo es. No me quiero ni imaginar la cantidad de premios que se va a llevar cuando llegue la hora de los Emmys y de los Golden Globes porque aquí no solo hay show, tenemos arte.

Arte en los libretos, en la música, en la fotografía, en el vestuario, las caracterizaciones y la decoración, arte en la dirección de escena y en las actuaciones, en la fotografía y en lo más difícil de todo: la ciencia.

No cualquiera fusiona la razón con la emoción. No cualquiera es capaz de regalarnos una serie de edición limitada tan adictiva y exquisita como ésta. ¿O usted qué opina?

alvaro.cueva@milenio.com