El pozo de los deseos reprimidos

Lo mejor de BBC

Usted sabe que BBC hace la mejor televisión pública del mundo y que sus producciones dramatizadas son capaces de trascender en el tiempo y en el espacio, de convertirse en auténticos clásicos.

Bueno, es para mí un inmenso honor decirle que estamos a punto de conocer el más joven clásico de la familia BBC, su nueva obra maestra, la serie que lo sacudirá desde el minuto uno.

Se llama Wolf Hall, a partir de mañana estará disponible para todo México a través de Netflix y le juro que cuando la mire no solo se la pasará increíble, entenderá el poder de la televisión.

Wolf Hall es la serie más exitosa que se ha transmitido en Reino Unido en los últimos diez años, una historia que cambió los hábitos y costumbres de las audiencias británicas, un fenómeno que ha conquistado todos los mercados en donde se ha presentado.

Prepárese psicológicamente, porque estoy seguro de que arrasará en todas las entregas de premios de aquí a 2016.

Tuve el privilegio de verla en el BBC Worldwide Showcase 2015 y de conversar ahí con Colin Callender, su productor; con Peter Straughan, su escritor, y con Jonathan Pryce, uno de sus actores, y todavía se me eriza la piel cuando la recuerdo.

Estamos ante algo muy grande, ante un nivel de televisión mucho muy superior. Prohibido perdérsela.

¿Qué es Wolf Hall? ¿De qué trata?

Así como muchas de las mejores series y películas de los últimos años están inspiradas en sagas literarias, Wolf Hall parte de un paquete de libros de Hilary Mantel, una autora muy importante y popular de Gran Bretaña.

Como la señora apenas está escribiendo el tercero de estos libros, Wolf Hall parte de los primeros dos.

Es una serie histórica contada en seis capítulos de una hora.

Los primeros cuatro episodios son la adaptación del primer libro que en inglés se llama igual y que en español conocemos como La corte de los lobos.

Los últimos dos capítulos vienen de Bring Up the Bodies que en nuestro idioma le pusieron Una reina en el estrado.

Estamos hablando de la historia de Enrique VIII, pero contada desde una perspectiva completamente diferente, la de Thomas Cromwell.

Sí, ya sé lo que usted está pensando. ¿Qué puede tener esto de diferente si lo acabamos de ver en muchas producciones?

La respuesta es: todo. Como bien me dijeron sus creadores, Wolf Hall es tan poderosa que hace que a uno se le olvide que ya conoce la historia, que ya se sabe el final. ¡Y es cierto!

Además es impresionante la vigencia de este periodo de la historia.

Cuando usted la esté mirando, va a sentir que está viendo a nuestros políticos de hoy, hablando de nuestros conflictos de hoy y, lo más tremendo, resolviéndolos tal y como se están resolviendo los grandes problemas de hoy.

Wolf Hall es una serie de hoy disfrazada de producción histórica pero, por favor, no se vaya a imaginar un drama experimental que combina técnicas y lenguajes.

No, Wolf Hall es lo más exquisito que se ha hecho hasta ahora en materia de televisión de época.

Cuando usted la vea, sentirá que está ahí, con los personajes históricos de verdad, conspirando con ellos, gozando con ellos y sufriendo con ellos.

Estamos hablando de un título que fue grabado en puras locaciones, la mayoría de ellas tesoros nacionales de Gran Bretaña adonde nunca antes habían entrado las cámaras de la televisión.

El vestuario está hecho tal y como se hacía la ropa en los tiempos de Enrique VIII y hay una precisión en cada uno de los detalles que solo es posible cuando hablamos de BBC.

A mí hay dos factores que me enloquecen: la iluminación y la música.

Wolf Hall juega mucho con la luz. Está filmada con iluminación natural, con velas. Es arte a la ene potencia.

Y luego la música es gloriosa, porque son partituras compuestas especialmente para esta joya, pero interpretadas con los instrumentos de antes.

¿Resultado? Una bomba audiovisual estremecedora que cuenta con un reparto inmejorable de figuras como Damian Lewis (Homeland) y Jonathan Pryce (Los piratas del Caribe) y de grandes actores de cine y teatro como Mark Rylance (The Gunman), Claire Foy (Little Dorrit) y Mark Gatiss (Sherlock).

Se lo voy a decir como se lo dije a los responsables de esta emisión:

Hasta antes de Wolf Hall todas las producciones históricas se veían como serie de fantasía. Wolf Hall inventó las producciones históricas reales.

Esto se ve real, se siente real, se vive tal y como se viviría en la realidad sin dejar de ser un espectáculo magnánimo, una fascinación que no termina nunca.

Wolf Hall es lo mejor de lo mejor, lo mejor de BBC.

Luche con todas sus fuerzas por verla a partir de mañana viernes en Netflix con la ventaja de que como todos los capítulos van a estar disponibles de principio a fin, seguramente los va a devorar, como yo, en una sola sentada.

¡Le va a encantar! De veras que sí. 

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