El pozo de los deseos reprimidos

Estamos mal

Una de las series que más se comentan en todos lados es The Returned, que desde hace varias semanas forma parte del menú de Netflix.

Ojo, aquí no estamos hablando de un título cuya primera temporada esté completa para que el público la sintonice como quiera.

No, The Returned es un concepto que se difunde a un ritmo de un capítulo por semana, como en televisión convencional, y a pesar de eso las audiencias nacionales la aclaman.

¿Por qué? Porque es profundamente mexicana y tengo el orgullo de habérselo dicho en 2013.

A ver, a ver, ¿cómo? A lo mejor usted no lo sabe o ya no se acuerda pero The Returned es la adaptación estadunidense de una obra maestra de la televisión francesa titulada Les Revenant, que se transmitió hace dos años por el canal MAX y cuya crítica tuve el privilegio de hacer en este mismo espacio.

Les Revenant era la cosa más prodigiosa de la industria porque, en aquel entonces, mucho antes de que Resurrection, The Leftovers y que muchas otras “sucursales anexas” se pusieran de moda, hablaba del regreso de los muertos al mundo de los vivos.

Era una serie impresionante, novedosa pero, sobre todo, muy artística. Era como cine independiente.

Y uno, mientras las sintonizaba, terminaba cautivado con aquel misterio tan poderoso.

¿Qué fue lo que pasó en aquel pueblo europeo como para que, cuatro años después de un accidente carretero en el que perdieron la vida decenas de personas, los muertos comenzaran a regresar poco a poco?

¿Qué fue lo que sucedió? ¿Por qué están regresando ahora y no antes? ¿Cómo le van a hacer para adaptarse a su nueva realidad?

¿Cómo le van a hacer los otros, los que los lloraron durante tanto tiempo, para recibirlos, para acostumbrarse a volver a verlos?

Tremenda, Les Revenant era tremenda, ¿pero qué tiene que ver con México? ¿Por qué le afirmo que se trató de un concepto muy mexicano?

Porque a los hombres y mujeres de este país nos encanta convivir con la muerte, porque aquí tenemos una relación muy especial con nuestros muertos y, por lo mismo, esta clase de propuestas nos llegan directo al corazón sin pasar por la etiqueta de serie de terror.

Bueno, ¿y cómo está el remake estadunidense? Mejor y peor.

¿Mejor en qué sentido? En que los responsables de The Returned convirtieron esto en un programa mucho más espectacular, con más producción, con más efectos especiales.

Y al hacerlo lo volvieron mucho más popular, para más personas diferentes. Casi, casi, como de televisión abierta.

Esto está bien porque se está traduciendo ya en mayores cifras, en mejores negocios y, finalmente, el resultado en términos artísticos está bien.

The Returned pasa todas las pruebas dramáticas, actorales y de valores de producción e incluso es superior a muchas series que se están transmitiendo en los cables y las antenas directas al hogar.

¿Entonces por qué le digo que está peor que el original francés? Porque le arrebataron toda la parte de televisión premium.

Esta nueva versión es demasiado obvia. Hay escenas fundamentales, como la del accidente que da origen a todo, que por jugar a Hollywood perdieron el efecto de sorpresa, el espíritu fantasmal.

Y ni hablemos de lo demás. Sí, ahora el reparto es mucho más “cachondo”, la música suena a playlist de Spotify y a todos nos queda claro, desde el primer minuto, que vamos a jugar a los enigmas.

Pero es como comer un platillo gourmet en un restaurante de comida rápida de cadena internacional. Hay algo que se perdió, que duele.

A mí lo que más me llama la atención es el silencio de todas esas personas que se la pasan colgadas de la lámpara a la hora de los “refritos”.

A usted le consta, si yo le digo Televisa o Azteca, inmediatamente caen como moscas en la mierda rasgándose las vestiduras dizque porque estamos peor que nunca, porque la televisión mexicana ya no es capaz de crear nada y porque en este maldito país vivimos de la copia.

Somos un asco, lo mediocre, lo chafa. No sabemos hacer las cosas. Estamos mal, muy mal.

The Returned  es un “refrito”. ¿Y dónde están las quejas? ¿Dónde están las maldiciones para Estados Unidos y para Netflix? Al contrario, yo sólo veo elogios.

¿Entonces en qué quedamos? ¿Estamos en contra de los remakes o no?

¿Nos quejamos porque realmente creemos que la televisión mexicana se está hundiendo o lo hacemos por pura pose, porque atacar desde la comodidad de las redes sociales no hace sentir superiores, poderosos?

Cualquier parecido con lo que pasa en la fuente política es mera casualidad.

Ni todas las adaptaciones son buenas, ni todas son malas. Hay de todo y comprarlas, venderlas y consumirlas es parte fundamental de la televisión de hoy en todas partes, comenzando por México.

Vea The Returned por Netflix. Le va a gustar mucho independientemente de que haya visto Les Revenant o no. De veras que sí.

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