El pozo de los deseos reprimidos

HBO, la peor enemiga de ‘Game of Thrones’

A usted le consta: en todo México no existe un crítico que haya creído más en Game of Thrones, desde un principio, que yo.

Le he dado seguimiento puntual a cada escena de cada temporada, he ido a muchos de sus eventos de prensa en diferentes lugares del mundo, he charlado con su escritor, he conocido a sus productores, a su reparto, los he entrevistado, les he hecho programas especiales.

Soy un convencido de que esta producción original de HBO es una de las mejores series de televisión de todos los tiempos, un acontecimiento artístico, un fenómeno global con lecturas profundísimas pero, al mismo tiempo, divertidísimas.

Dudo que en muchos años alguien, la casa productora que usted quiera, guste y mande, se aviente la inversión multimillonaria que se aventaron los responsables de esta obra maestra, recuperen su dinero y lo multipliquen en utilidades.

Dudo que en muchos años, insisto, volvamos a ver una serie así de cara, de hermosa, completa, compleja y exitosa.

Por eso estoy furioso. No me cabe en la cabeza que la misma HBO esté arruinando el único, de todos sus proyectos, por el que vale la pena suscribirse a esa compañía en estos tiempos en que tenemos tantísimas opciones tradicionales y en línea.

Por supuesto, me refiero al escandaloso caso de HBO GO, esa patética versión latinoamericana del HBO NOW que se sigue sosteniendo con dignidad en Estados Unidos y que aquí es una auténtica porquería.

Todos los domingos de Game of Thrones, todos, la nota no es lo gloriosa que pudiera resultar esta serie.

¡No! La nota es que HBO GO no funciona, que no hay manera de ver ese título ni en los celulares, ni en la tabletas, ni en las computadoras ni en los dispositivos como Apple TV.

¿Y? ¿Cuál es el problema? Que HBO nos prometió, con meses de anticipación, que a través de esa plataforma, similar a Netflix, usted y yo, desde esta región del mundo, íbamos a poder ver esa emisión, en directo, tal y como la ven los espectadores de Chicago, Nueva York y San Francisco.

¿Y qué fue lo que sucedió? Que ante el prestigio indiscutible de la marca HBO, miles de mexicanos se suscribieron directamente a ese sistema de distribución de contenidos en línea, sin tener la necesidad de estar suscritos a un cable o a una antena directa al hogar.

¿Y qué es lo que han recibido a cambio de su dinero? Una ridícula disculpa por correo electrónico y uno que otro mensaje a través de las redes sociales.

Pero de disculpas no vive nadie. Esto, aquí y en China, es un robo, un fraude.

¿A usted le han dicho que le van a devolver su dinero? ¿Que se lo van a bonificar? ¿Que se lo van a compensar de alguna otra manera? ¡Claro que no!

Me da miedo preguntar por qué nadie dice nada después de lo que pasó con ChivasTV, pero lo tengo que hacer.

¿Por qué nadie dice nada? ¿Por qué nadie hace escándalo? ¿Por qué nadie ha ido a la Profeco, directamente con los más altos ejecutivos de la marca HBO en Estados Unidos?

¿A qué me refiero cuando le digo que me da miedo preguntar esto después de lo de ChivasTV?

Porque yo no creo en las casualidades y tengo la impresión de que ahí sucedió algo muy perverso.

Qué casualidad que antes, cada vez que se producía una falla técnica en ChivasTV, se hacía un escándalo monumental, las redes brincaban, los medios intervenían y hasta las autoridades tenían que decir algo.

Qué casualidad que ahora que los partidos de las Chivas están en Televisa, a nadie le importa lo que suceda con esa app. Nadie se queja. Todo es hermoso, justo, perfecto. ¿No será que nadie, más allá de los memes, se queja de HBO GO porque hay demasiados intereses en esta historia?

¿Qué sucedería si estuviéramos hablando de Netflix?

¿A usted no se le hace sospechoso que cada vez que ocurre algo raro con la empresa de House of Cards, como con lo de Disney, aparezcan por todos lados un montón de buitres esperando su muerte y que a nadie le importe lo de HBO?

¡Qué vergüenza! Ahorita, usted y yo tendríamos que estar comentando un montón de cosas increíbles que han estado ocurriendo en Game of Thrones.

Tendríamos que estar desesperados porque ya no falta nada para que se acabe la primera parte de esta última temporada y porque urge que sucedan mil y una situaciones todavía más grandiosas, todavía más espectaculares.

Pero no, aquí estamos, perdiendo el tiempo con una mala plataforma, con un mal servicio y una ausencia formal de respuestas tangibles, monetarias.

¡Por eso a los piratas les va tan bien como les va en este país!

Hoy, por primera vez en años, no voy a cerrar esta columna diciéndole: luche por ver el próximo capítulo de Game of Thrones este domingo por HBO.

No, hoy cierro completamente enojado, gritando: ¡Rece para que este domingo no se vuelva a caer HBO GO durante la transmisión de Game of Thrones!

Sería el colmo, una mentada de madre. ¿O usted qué opina?

 alvaro.cueva@milenio.com