El pozo de los deseos reprimidos

El estreno de 'Supergirl'

Por fin el día ha llegado. Hoy a las 21:00 por Warner Channel se va a estrenar en nuestro país Supergirl, una de las series más esperadas del año.

¿Por qué? Porque los superhéroes son lo de hoy, porque este personaje significa mucho para millones de fanáticos en todo el mundo y porque forma parte de un fenómeno industrial interesantísimo.

¿En qué consiste ese fenómeno? En amarrar películas con series, con novelas gráficas, con parques de diversiones, con redes sociales y con muchos otros productos de consumo.

¿Para qué? Para que las audiencias vivan con muchísima más intensidad las mejores franquicias del espectáculo mundial y, por supuesto, para que las grandes corporaciones hagan más y mejores negocios.

Así como todas las series que se están haciendo de Marvel, y las que próximamente se harán de Star Wars, van ligadas a las películas, a las historietas, a los videojuegos y hasta a las atracciones de los parques de diversiones, DC está haciendo algo parecido con sus marcas.

Una de las grandes notas alrededor de Supergirl es la manera como esta emisión se vincula con lo que esta compañía está generando con películas como El hombre de acero y Batman v Superman, con series como Gotham, Arrow y The Flash y, por supuesto, con sus productos gráficos.

Supergirl, esta Supergirl, se la pasa hablando de su primo Superman, pero específicamente del que salió en El hombre de acero, respetando el universo que se creó en esta cinta y hasta sacado, parcialmente, al personaje que interpretó Henry Cavill.

Al final, la serie acaba teniendo una credibilidad que antes no tenían esta clase de producciones y convirtiéndose en una obligación para los fans de todas las franquicias de todo DC.

¿Pero qué pasa con Supergirl? ¿Cuál es la historia? ¿Para quién es? ¿Por qué habría que verla?

Supergirl es una serie familiar sobre las aventuras de la prima de Superman que, por diferentes circunstancias que usted va a descubrir mirando los capítulos, llega a la Tierra después de él.

Sí es importante aclarar que esto de que es una serie familiar porque, seamos honestos, los productos de DC se han convertido en algo muy sofisticado, tormentoso, como tirándole a lo profundo.

Supergirl, no. Es una serie más parecida a como eran las series de superhéroes de antaño tipo La mujer maravilla, un espectáculo ligero.

De hecho, hasta la misma protagonista de este programa, en algún punto, pregunta: ¿Por qué soy Supergirl (Superniña, Superchica)? ¿Por qué no, Superwoman (Supermujer)?

E igual, se burla de la ridiculez del uniforme que tiene que usar porque es una chava del siglo XXI con algo que le va a fascinar a los niños: deseos de triunfar, de ser ella misma, de tener su propia identidad como superheroína y como mujer.

Porque, oiga, sí debe ser un conflicto íntimo muy pesado tener de pariente a Supermán. ¿Quién puede brillar con luz propia con semejante monstruo al lado?

Ahora, no se imagine usted que por tratarse de una serie familiar Warner Channel le va a presentar algo bobo. ¡Para nada!

Hay unos asuntos dramáticos por ahí de particular impacto que lo van a hacer que se vaya de espaldas y si no cree, échele un ojo nada más a la última escena del capítulo uno.

Se va a encontrar con una revelación escalofriante que, sumada a un rollo de supervillanos que sale por ahí, va a convertir aquello en un proyecto diferente, hiperadictivo.

Mi mejor recomendación es que la vea desde la escena uno porque todo el tratamiento dramático va ligado y porque lo que sucede en el segundo uno se relaciona hasta con la última toma, y porque es muy interesante la construcción del personaje principal.

En lugar de ver la típica narración de toda la vida donde la navecita de la protagonista se estrella en nuestro planeta, en cuestión de segundos ya estamos mirándola trabajar en los medios de National City, una ciudad aparte de Metrópolis.

Y más nos vamos a tardar usted y yo en saludarla que ella en participar en unas escenas de acción dignas de la mejor de las películas de Hollywood.

A mí lo que me encanta de esta propuesta es que tiene unos efectos especiales sensacionales y muchos chistes privados para quienes adoramos esta clase de conceptos.

Desde las participaciones especiales de gente que hizo a Supergirl y a Superman en el pasado, hasta guiños de arte, música y vestuario pasando, por supuesto, por las tradicionales actuaciones especiales de grandes figuras como Calista Flockhart (Ally McBeal).

Mención aparte para Melissa Benoist (Glee), la actriz que interpreta a Supergirl. Es un talento muy joven, una estrella que a lo mejor usted no ubica, pero es ella, Supergirl. ¡Nació para esto! ¡Bravo!

¿Le gustan los superhéroes? Entonces, no se puede perder el estreno de Supergirl hoy a las 21:00 por Warner Channel. Le va a gustar. De veras que sí.


alvaro.cueva@milenio.com