El pozo de los deseos reprimidos

Mi debut en "reality show"

Los realities shows me parecen fascinantes. Desgraciadamente, en México cuando decimos reality show a todos nos sale nuestra parte más fina y los rechazamos en automático.

¿Por qué? Porque no nos gusta vernos en televisión. No nos gusta lo que esos programas dicen de nosotros.

Para efectos prácticos, los mexicanos siempre somos elegantes, bonitos, cultos, hablamos con asombrosa pulcritud y dominamos cualquier cantidad de idiomas. ¡Somos perfectos!

Si de repente alguien, en algún reality, como en los viejos tiempos de Big Brother, dice güey...

¡Qué vergüenza! ¡Qué asco! ¡Eso no lo dice nadie! ¡Mejor que se pongan a hablar de historia o de literatura! ¡Oh, Dios! ¡Qué vamos a hacer!

¿Por qué le estoy contando esto? Porque hoy, por primera vez en casi 27 años de carrera, voy a salir en un reality show, porque me encantaría que me viera y porque fue una experiencia maravillosa.

Se trata de Lucha de reinas, que se transmite hoy a las 21:00 por el canal FOXLife.

¿Y qué es lo que hago yo ahí? Salgo de invitado y juez en el capítulo de esta semana, pero déjeme lo pongo en antecedentes.

¿Qué es Lucha de reinas? Un reality donde un grupo de ex reinas de belleza, de diferentes países, edades, tipos físicos y psicológicos, son obligadas a vivir juntas en una casa y a competir para ver quién es la reina de reinas.

Imagínese por favor el mega-show que puede llegar a ser la reunión de todas esas mujeres. Megashow por el taco de ojo, por la convivencia y megashow por las rivalidades.

En cada capítulo de Lucha de reinas hay un invitado especial que asesora a las participantes en alguna de las diferentes áreas del quehacer de esta clase de personalidades, se aplican varias dinámicas y al final aquello es un aquelarre donde solo una puede ganar.

A mí me tocó asesorar a las reinas en la parte de preguntas y respuestas. Usted sabe, el coco de todas las chicas a la hora de estar en un concurso de belleza e, insisto, la experiencia me fascinó.

La calidad humana de las chicas que participan en Lucha de reinas es excepcional. No solo son hermosas por fuera. Son hermosas por dentro.

¿Por qué acepté participar en este programa? Porque desde un principio me quedó claro que era una producción calidad mundial, porque la propuesta me pareció particularmente atractiva y divertida, y porque como se iba a grabar en Colombia, me iba a servir para aprender y comparar.

Y es que, aunque jamás he salido en los realities shows ni de Televisa, ni de Azteca ni de ninguna otra casa productora mexicana, sé cómo se hacen.

¿Qué le puedo decir de la producción de Lucha de reinas desde adentro? Que me dejaron con el ojo cuadrado no nada más por el tema de la inversión, por algo que casi no manejamos en México: los contenidos.

Los colombianos son bárbaros a la hora de trabajar contenidos y cuando se trata de esta clase de emisiones, más.

Todo el tiempo están investigando, proponiendo, resolviendo y como este reality sí es de a de veras, los hubiera visto. Son los reyes de la credibilidad y el profesionalismo, además de que son magníficos como productores y como anfitriones.

Pero no estaban solos, como Lucha de reinas es un título de Fox, se involucran tanto Fox Telecolombia como las oficinas de Fox en Argentina.

De ahí, de Argentina, llegaron unos directores que se ganaron todo mi respeto y cariño.

Yo que estoy acostumbrado a ver que en las cabezas de los realities mexicanos predominan las criaturas siniestras y sin escrúpulos, no daba crédito ante la seriedad y la honestidad de estas personas.

Si yo fuera empresario, ya los tendría desarrollándome con cualquier cantidad de proyectos. Me encantó trabajar con ellos, su visión de la televisión, el respeto hacia el público y su amor por los talentos.

Y a propósito de talentos, ¿qué me dice de Luz Blanchet y Héctor Joaquín, los conductores de Lucha de reinas?

Yo a Luz ya la conocía, pero verla trabajar es otra cosa. La señora es una líder, domina exactamente lo que un buen conductor estelar debe dominar a la hora de salir a cuadro y tiene un control de sí misma, tremendo. Es mi conductora del año.

Héctor Joaquín me ganó desde que lo vi. Yo, en mi profunda ignorancia, ni siquiera sabía que hubiera reinólogos. Sí, gente especializada en todo lo que tiene que ver con las reinas de belleza.

Héctor Joaquín es una eminencia como reinólogo y un amigo excepcional. Tipazo de lo mejor.

En resumen, valió la pena el viaje, valió la pena constatar que sí hay futuro tanto para la televisión real en América Latina como para los realities como formatos audiovisuales.

Qué pena que los mexicanos seamos tan, tan, pero tan exquisitos, por no decir hipócritas, como para no entenderlos y gozarlos.

No se pierda Lucha de reinas esta noche. Salgo yo y le va a encantar. Se lo prometo.