El pozo de los deseos reprimidos

La crisis de la televisión deportiva

Me queda claro que los contenidos de todas las fuentes ya no están en la televisión abierta, están o en la televisión de paga o en las redes sociales, pero en el caso de los deportes no deja de doler.

Se me hace inconcebible que señales como El Canal de las Estrellas y Trece, que alguna vez tuvieron las mejores mesas de análisis deportivo, se estén quedando nada más con la parte de la transmisión de partidos.

La jugada ya no es ni la sombra de lo que era antes y Deporteando es tan malo que no hay manera de verlo sin sentir náuseas.

¿Qué está pasando? Y no es un asunto de grandes figuras. Es de sentido común.

¿Qué tiene de malo analizar, discutir y criticar? Para ver mujeres hermosas, reportajes de color y comediantes, están los programas de revista, no los de deportes.

Mentira que el análisis no genere audiencias. Mentira que las discusiones no muevan a las redes sociales. Mentira que las críticas no vendan.

Ahí está Fox Sports que, a través de un atractivo conglomerado de canales de cable y antena directa, está cambiando paradigmas, innovando y haciendo unos negocios fabulosos.

¿A qué me refiero cuando le hablo de cambiar paradigmas? A la producción de formatos que nadie más está haciendo como Crackovia América que fue la cosa más deliciosa que pudimos sintonizar durante la pasada Copa América.

¿Qué le trato de decir cuando le digo innovación? A asuntos tan impresionantes como la Revista Fox Sports, que estos señores tienen disponible en diferentes plataformas.

¿En qué me baso para decirle lo de los negocios fabulosos? En unas ventas tan espectaculares como las del programa Loft, que no solo se llama Loft. Se llama Loft Corona.

Y es un programa conducido por unos chavos prendidísimos que en lugar de hacerse los chistosos dicen lo que piensan.

¿Y qué piensan? Puros horrores del Piojo Herrera, del papel de México en la Copa Oro y de un montón de cosas más que o están censuradas, o prohibidas o que, definitivamente, ya no se comentan en casi ningún rincón de la televisión abierta mexicana.

Y Corona les da una lana por ser críticos, una lana por ser honestos.

¿Entonces?

Tenemos un problema: por querer ser más papistas que el Papa, muchos canales están perdiendo hasta su identidad y si no hacen algo pronto, cuando las nuevas generaciones tomen las riendas de los ratings, no los van a ver ni sus familiares.

Permítame regresar a Crackovia América porque, aunque es un programa que ya no se está transmitiendo, seguramente usted lo puede localizar a través de plataformas como Foxplay y es un producto con un valor tan simbólico que nos va a servir para ejemplificar la crisis de la televisión deportiva abierta de este país.

¿Qué fue Crackovia América? Una miniserie cómica en el mejor estilo de María de Todos los Ángeles, Lafamilia P. Luche y La hora pico, solo que sobre lo que fue la Copa América.

¿Por qué miniserie? Porque solo tuvo como cuatro capítulos.

¿Cómo que sobre lo que fue la Copa América? Sí, imagínese una serie de sketches protagonizados por unos magníficos comediantes, realizados en un estudio como los de Azteca o como los de Televisa, pero parodiando a todos los involucrados en ese evento de futbol.

¿Lo podríamos comparar a lo que personajes como El Compayito, El Vítor y Los Mascabrothers han hecho en festejos especiales como Brasil 2014?

No, aquí hay un trabajo de dramaturgia y de producción mucho más profundo, con excelentes actores de otros países donde el comediante pasa a un segundo sitio para dejarle el lugar estelar a la Copa, a los jugadores y a los técnicos.

Además de que el acento, en lugar de estar puesto en lo grotesco, el albur o los chistes fáciles, está puesto en la crítica.

En Crackovia América se dijeron, por ejemplo, unas cosas del Piojo Herrera que, vergonzosamente, no se mencionaron en ninguna estación abierta de este país.

No dejaron nada de él ni como hijo, ni como padre, ni como ente plagado de mercadotecnia, ni como deportista ni como nada. ¡Fue impresionante!

Y no, no vaya a pensar que los responsables de Crackovia América lo hicieron porque tenían algo en contra de él.

¡No! Lo hicieron contra todas, absolutamente todas las figuras de ese torneo. Desde los jugadores de Argentina hasta el director técnico de los chilenos pasando por los goleadores colombianos y más, mucho más.

Bueno, ya, el colmo, hasta se inventaron un sketch con un imitador del papa Francisco que lo puso a hacer exorcismos a cuadro.

¿Quién, en este país, sería capaz de meterse con el papa Francisco? ¡Quién! Y sin ofenderlo, con la más profunda inteligencia, con el más exquisito sentido del humor. 

Me queda claro que los contenidos de todas las fuentes habidas ya no están en la televisión abierta, pero en el caso de los deportes hay algo que no deja de doler. ¿O usted qué opina?

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